El sistema climático global vuelve a encender señales de alerta ante la posible aparición de un “Súper El Niño”, un fenómeno que podría comenzar a desarrollarse en los próximos meses y extender sus efectos hasta 2027.
De acuerdo con proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, existen altas probabilidades de que este evento se configure en el corto plazo. Las estimaciones indican un 62% de chances de desarrollo entre junio y agosto, con posibilidad de intensificarse hacia el final de la temporada de huracanes.
Otros análisis, como los de AccuWeather, ubican en torno al 15% la probabilidad de que el fenómeno alcance una categoría “intensa”. En ese escenario, advierten que el actual contexto de calentamiento global podría amplificar sus efectos, elevando las temperaturas a niveles récord.
Qué es El Niño y cuándo se vuelve “súper”
El fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur es un sistema oceánico-atmosférico que altera la circulación del aire a escala global. Su fase cálida, conocida como “El Niño”, se activa cuando las aguas del Pacífico ecuatorial se mantienen por encima de su temperatura promedio durante varios meses.
Se habla de “Súper El Niño” cuando ese calentamiento supera los +2°C de anomalía en la región conocida como Niño 3.4, un umbral que marca eventos de gran intensidad. El último episodio de estas características ocurrió entre 2015 y 2016.
Actualmente, el clima global aún está bajo condiciones de “La Niña”, pero los indicadores muestran que esta fase está llegando a su fin, abriendo la puerta a un nuevo ciclo cálido.
Impactos globales: calor récord y eventos extremos
De concretarse, el fenómeno podría llevar la temperatura media global a nuevos máximos históricos. Especialistas como Zeke Hausfather advierten que 2027 podría convertirse en el año más cálido registrado, debido al desfase con el que El Niño impacta sobre la temperatura global.
Entre los efectos esperados se destacan:
- Olas de calor más intensas y prolongadas
- Sequías severas en algunas regiones
- Lluvias extremas e inundaciones en otras
- Mayor actividad de huracanes en el Pacífico
- Alteraciones en los patrones climáticos globales
Qué podría pasar en Argentina
En el caso de Argentina, un “Súper El Niño” tendría impactos especialmente en la Cuenca del Plata y en las principales zonas agrícolas del centro y noreste del país.
Las proyecciones anticipan:
- Más lluvias en primavera y verano en provincias como Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y Buenos Aires
- Recuperación hídrica en regiones afectadas por la sequía
- Riesgo de anegamientos y complicaciones logísticas en zonas rurales
El momento en que se active el fenómeno será clave. Si se consolida durante el invierno austral, la primavera siguiente podría registrar precipitaciones por encima de lo normal, con mayor probabilidad de tormentas intensas.
Aunque la magnitud final aún es incierta, los principales centros climáticos coinciden en que el mundo podría enfrentar entre 2026 y 2027 uno de los eventos de El Niño más fuertes de las últimas décadas, en un contexto climático cada vez más extremo.
Fuente: Medios

