A pocos días de la gran final del Mundial 2026, Nueva York y Nueva Jersey enfrentan una situación inesperada: el humo proveniente de los incendios forestales que afectan a Canadá deterioró la calidad del aire y obligó a las autoridades a emitir alertas sanitarias.
El fenómeno provocó un cielo cubierto por una densa bruma con tonalidades anaranjadas y un fuerte olor a humo en distintos sectores de la ciudad. Ante este escenario, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, advirtió que los niveles de contaminación representan un riesgo para toda la población, más allá de los grupos considerados vulnerables.
Como medida preventiva, el gobierno local comenzó a distribuir mascarillas KN95 en bibliotecas, comisarías y cuarteles de bomberos, además de recomendar limitar las actividades al aire libre hasta que mejoren las condiciones ambientales.
La preocupación también alcanza al ámbito deportivo. La final del Mundial 2026, que se disputará en Nueva Jersey ante miles de espectadores, podría verse condicionada por la evolución del humo en la región.
El especialista en calidad del aire Dan Westervelt señaló que la nube contaminante podría intensificarse durante los próximos días, por lo que el monitoreo meteorológico será determinante en la previa del encuentro.
La situación tiene origen en los más de 850 incendios forestales activos en Canadá, muchos de ellos fuera de control, que desde hace semanas afectan la calidad del aire en distintas zonas del norte de Estados Unidos. En algunos estados, las autoridades ya suspendieron actividades recreativas y deportivas al aire libre debido a la contaminación.
Con millones de personas pendientes del partido que definirá al nuevo campeón del mundo, las condiciones ambientales se convirtieron en un factor que también acapara la atención en la antesala de uno de los eventos deportivos más importantes del año.
Fuente: Medios

