La concentración comenzó cerca de las 18 en el Monumento a San Martín, desde donde partió una extensa columna que, según los organizadores, reunió a más de 25 mil personas y se extendió por más de diez cuadras.
A 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, los manifestantes recorrieron la avenida Olascoaga, pasaron frente al Tribunal Superior de Justicia y finalizaron frente a la Casa de Gobierno, en la esquina de Rioja y Roca. Allí se realizó el acto central, con la lectura de documentos y los testimonios de familiares de víctimas y personas desaparecidas.

El reclamo por Luciana Muñoz
Uno de los momentos más emotivos de la jornada estuvo protagonizado por la familia de Luciana Muñoz, desaparecida desde el 13 de julio de 2024.
Durante el acto, su madre, Lila Aguerre, volvió a exigir respuestas sobre el caso y reclamó avances en la investigación. Además, confirmó que la causa comenzó a ser investigada por la Justicia Federal bajo la hipótesis de trata de personas.
La mujer sostuvo que la familia continuará movilizándose hasta conocer qué ocurrió con su hija y quiénes son los responsables de su desaparición.
La búsqueda de Yessica Antelo
La marcha también contó con la presencia de Kathya Terraza, madre de Yessica Antelo, la niña de 10 años desaparecida el 7 de enero de 2025 en el río Limay, en la zona de Balsa Las Perlas.
La mujer agradeció el acompañamiento de quienes participaron de la movilización y volvió a pedir que la búsqueda de su hija continúe con todos los recursos necesarios.
Su reclamo se sumó al de otras familias que exigen una mayor intervención estatal en los casos de desaparición de mujeres, adolescentes y niñas.
Justicia para Silvia Cabañares
Otro de los pedidos que resonó durante la jornada fue el de justicia por Silvia Cabañares.
Su madre, Flavia Currimil, destacó la masiva convocatoria y reclamó el fin de la impunidad. Además, sostuvo que la situación que atraviesan muchas mujeres en la provincia exige respuestas concretas por parte de las autoridades.
El caso de Azul Semeñenko
La movilización también visibilizó el reclamo de justicia por Azul Semeñenko. Su hermano, Marcos, remarcó la importancia del acompañamiento de las organizaciones sociales y afirmó que continuarán luchando para que el crimen sea reconocido judicialmente como un transfemicidio.
Durante su intervención, sostuvo que el asesinato estuvo motivado por el odio hacia la identidad de género de la víctima y reclamó una condena ejemplar para el acusado.
Agostina Vega, presente en la movilización
La marcha estuvo atravesada además por la conmoción generada por el reciente femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba.
Su nombre apareció en pancartas, carteles y discursos a lo largo de toda la jornada, convirtiéndose en uno de los símbolos de una problemática que sigue generando preocupación en todo el país.
Las organizaciones recordaron que en Argentina se registraron más de 80 femicidios en lo que va del año y advirtieron sobre el incremento de las desapariciones de niñas y adolescentes.

Una consigna que sigue vigente

La movilización coincidió con un nuevo aniversario de la histórica marcha de Ni Una Menos, realizada el 3 de junio de 2015 tras el femicidio de la adolescente Chiara Páez.
Once años después, las calles de Neuquén volvieron a llenarse de fotografías, pancartas y nombres de mujeres y diversidades víctimas de la violencia machista.
El mensaje volvió a repetirse con fuerza: justicia para quienes fueron asesinadas, aparición con vida para las desaparecidas y políticas públicas efectivas que permitan prevenir nuevas violencias.
Fuente: Medios

