La muerte de una nena de 2 años en Villa Gesell quedó bajo investigación judicial luego de que surgieran antecedentes vinculados a la familia. La menor, identificada como Isabella, ingresó al Hospital Municipal Arturo Illia sin signos vitales y su madre, Lucía Sosa, aseguró que había sufrido una broncoaspiración mientras tomaba la mamadera.
Los médicos realizaron maniobras de reanimación durante aproximadamente 40 minutos, pero finalmente confirmaron el fallecimiento de la niña. Tras el hecho, el personal de salud dio aviso a la Policía y se inició una investigación para determinar las circunstancias de la muerte.

La autopsia estableció que Isabella murió por una hipoxemia, es decir, una falta de oxígeno en sangre provocada por una asfixia obstructiva que derivó en un paro cardíaco.
El caso tomó mayor relevancia luego de que se conociera que Sosa había sido investigada años atrás por la muerte de otras dos hijas que tuvo con su expareja, Héctor Picard. Se trata de Candela, fallecida en 2013 a los cinco meses de vida, y Jazmín, quien murió en 2016 cuando tenía 11 meses.

Según las autopsias realizadas en esos casos, ambas niñas también murieron por asfixia. Sosa y Picard fueron investigados y llegaron a ser juzgados, pero en 2018 fueron absueltos por la Justicia.
Tras aquellas causas, Sosa se mudó a Villa Gesell, se separó de Picard y formó una nueva pareja, con quien tuvo dos hijos: un niño de cuatro años e Isabella, la menor que falleció recientemente.
A raíz del nuevo episodio, las autoridades judiciales comenzaron a revisar los antecedentes del caso y dispusieron medidas de protección sobre el otro hijo de la mujer. El niño de cuatro años fue separado de su madre de manera preventiva y trasladado a un hogar de acogida, mientras se realizan evaluaciones sobre su estado físico y psicológico.
Además, la Justicia busca reconstruir los últimos movimientos de la familia y determinar qué ocurrió dentro de la vivienda antes de la muerte de la menor.
En el marco de la investigación, también trascendió que una abogada especializada en familia, Erika Agnes Hooft Suárez, había intervenido anteriormente en expedientes relacionados con la protección de algunos hijos de Sosa y aseguró que en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata se había mencionado un posible diagnóstico de síndrome de Munchausen, un dato que ahora forma parte de las líneas de análisis de la causa.
La fiscalía continúa con la recolección de pruebas para establecer las circunstancias exactas del fallecimiento de Isabella y definir las responsabilidades que pudieran corresponder.
Fuente: Medios

