La mañana de este jueves volvió a complicarse para quienes cruzaban entre Cipolletti y Neuquén. Un desperfecto mecánico dejó varado a un Fiat Siena rojo sobre el puente carretero, en sentido hacia la capital neuquina, y generó importantes demoras en plena hora pico.
Aunque se trató de un solo vehículo, la interrupción parcial de la calzada fue suficiente para reducir la circulación y formar largas filas en uno de los corredores viales con mayor tránsito del Alto Valle.
Según datos de la Municipalidad de Neuquén, por este sector circulan diariamente alrededor de 120 mil vehículos, con un intenso movimiento durante las primeras horas de la mañana.

La rueda del automóvil se rompió cuando circulaba por la Ruta Nacional 22, en Cipolletti. Sin embargo, el conductor logró avanzar algunos metros hasta ingresar al puente, donde finalmente el vehículo quedó inmovilizado y ya no pudo continuar.
La situación obligó a los demás conductores a disminuir la velocidad y provocó un importante cuello de botella que se extendió durante varios minutos.
Personal policial acudió al lugar para ordenar el tránsito mientras se esperaba la llegada de la asistencia mecánica. El auxilio fue realizado por un mecánico enviado por el seguro del propietario del vehículo, quien reemplazó la llanta y el neumático dañados.
Una vez reparado, el Fiat Siena pudo retirarse del puente y la circulación comenzó a normalizarse de manera gradual.
En el vehículo viajaba un grupo de trabajadores junto con sus herramientas, que se dirigía hacia la ciudad de Neuquén cuando sufrió el desperfecto.
El incidente no dejó personas heridas, aunque volvió a poner en evidencia la fragilidad de la circulación en los puentes que conectan Cipolletti y Neuquén, donde un inconveniente menor puede generar extensas demoras para miles de automovilistas.
Fuente: Medios

