Las modificaciones alcanzaron organismos como Enacom, ARSAT y Correo Argentino, dependencias que hasta ahora estaban vinculadas a estructuras con funcionarios cercanos al consultor presidencial. Los movimientos despertaron versiones sobre una disputa por espacios de poder dentro del Gobierno nacional.
Según trascendió, sectores cercanos a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, comenzaron a interpretar los cambios como un avance de Santilli dentro del esquema de gestión y una pérdida de influencia para Caputo.
En ese marco, también circularon versiones sobre posibles futuros movimientos en organismos estratégicos como la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), lugares donde el asesor presidencial mantiene funcionarios de confianza.
Sin embargo, fuentes libertarias salieron a desmentir esas versiones y remarcaron que los cambios fueron consensuados entre Santilli y Caputo. “Todo estuvo conversado de antemano”, señalaron desde el oficialismo, al destacar que el jefe de Gabinete mantiene una relación de diálogo con los distintos sectores que integran el núcleo de poder del Gobierno.
El rol de Santilli dentro del oficialismo
Dentro de La Libertad Avanza destacan que uno de los principales atributos de Santilli es su capacidad de articulación entre los distintos sectores internos, especialmente entre el espacio cercano a Karina Milei y el grupo que responde a Santiago Caputo.
En ese sentido, dirigentes oficialistas lo describen como un funcionario con capacidad de diálogo y consenso, en un contexto de tensiones internas dentro del Gobierno.
Además, remarcaron que la Resolución 581 publicada en el Boletín Oficial no implicará cambios profundos, ya que los funcionarios vinculados al asesor presidencial continuarán en sus cargos.
Qué áreas cambiaron de dependencia
El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) pasó a depender directamente de la Jefatura de Gabinete, luego de haber estado dentro de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, encabezada por Darío Genua, un funcionario cercano a Caputo.
Por su parte, ARSAT y Correo Argentino quedaron bajo la órbita de la Vicejefatura de Gabinete del Interior, conducida por Gustavo Coria. Además, la Agencia de Acceso a la Información Pública pasó a depender directamente de la Jefatura de Gabinete.
Mientras tanto, la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología mantiene bajo su órbita áreas como las subsecretarías TIC, Innovación, Ciencia y Tecnología y Gestión Administrativa, además de organismos descentralizados como el CONICET, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el Banco Nacional de Datos Genéticos y la Agencia de Promoción de I+D+O.
Los cambios volvieron a poner en el centro de la escena las disputas internas dentro del oficialismo, aunque desde el Gobierno buscan transmitir que se trata de una reorganización administrativa y no de una pelea por el control del poder.
Fuente: Medios

