Cerró un histórico emprendimiento gastronómico de Neuquén tras sufrir tres robos

Mauro Klimisch decidió bajar definitivamente la persiana de Ragout Gourmet luego de sufrir tres robos en menos de un año, dos de ellos en apenas seis días. Asegura que no cierra por problemas económicos, sino porque el miedo y el desgaste emocional terminaron por vencer a un proyecto familiar construido durante seis años.

Mauro Klimisch cerrará de manera definitiva las puertas de Ragout Gourmet, el emprendimiento gastronómico que durante seis años funcionó sobre calle Independencia 326, en el centro de Neuquén. La decisión llegó después de sufrir tres robos en menos de un año, una seguidilla de hechos que, según explicó, hizo imposible continuar con la actividad.

Tres robos en menos de un año

El primer robo ocurrió en junio de 2025, cuando delincuentes rompieron la vidriera del comercio y sustrajeron maquinaria industrial, computadoras, teléfonos celulares, dinero en efectivo y herramientas de trabajo. En ese momento, las pérdidas fueron estimadas en más de seis millones de pesos.

Según relató, en el primero de ellos los delincuentes volvieron a romper el frente del local y se llevaron computadoras, teléfonos, bebidas alcohólicas, maquinaria y distintos elementos utilizados para la producción.

Días después, mientras se desarrollaban los festejos por un triunfo de la Selección Argentina, el comercio volvió a ser atacado. En esa oportunidad, sustrajeron los equipos y herramientas que aún permanecían en el lugar. Tras ese episodio, el comerciante decidió cerrar definitivamente.

El impacto de la inseguridad

Klimisch aseguró que, más allá de las pérdidas económicas, el principal motivo de la decisión fue el desgaste que le provocó la reiteración de los robos. Explicó que desde hacía meses vivía pendiente de las cámaras de seguridad y que el temor a sufrir un nuevo ataque afectó su descanso y la tranquilidad de su familia.

Durante seis años, Ragout Gourmet fue un emprendimiento familiar que funcionó con la participación de su esposa e hijo y que llegó a generar puestos de trabajo.

El comerciante destacó el acompañamiento recibido por parte de vecinos y clientes tras conocerse la decisión de cerrar el local. Recordó que el emprendimiento mantenía una estrecha relación con distintas instituciones y con personas que concurrían diariamente a la zona, especialmente pacientes de una clínica ubicada frente al comercio. “Cada cliente terminó siendo un amigo”, señaló.

Cuestionamientos por la inseguridad

Mientras terminaba de vaciar el local, Klimisch aseguró haber presenciado un intento de robo a una camioneta estacionada en las inmediaciones, situación que, según dijo, reforzó su decisión de abandonar la actividad comercial.

También cuestionó las estadísticas oficiales que indican una disminución de los delitos contra la propiedad en la provincia y sostuvo que su experiencia refleja una realidad diferente.

Ahora deberá entregar el inmueble y comenzar una nueva etapa. Aunque todavía no definió cuál será su próximo paso laboral, afirmó que no tiene previsto volver a abrir otro comercio.

Fuente: Medios

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