Pese a la violencia del incidente, tanto el conductor como su acompañante lograron salir del vehículo por sus propios medios y no sufrieron lesiones.
El hecho ocurrió alrededor de las 3 de la mañana, en una jornada marcada por una intensa helada que llevó la temperatura a -8°C y con muy escasa circulación vehicular.
El Chevrolet Onix quedó parcialmente sumergido en el canal, a pocos metros de la segunda rotonda de la Ruta 7, cerca del puente que conecta con el barrio Los Eucaliptus y el Casino Magic. Las causas del siniestro aún son materia de investigación, aunque el resultado del test de alcoholemia aportó un elemento clave para esclarecer lo ocurrido.

Cuando efectivos de la Comisaría Quinta llegaron al lugar, los dos ocupantes del vehículo, de 24 y 28 años, ambos domiciliados en la ciudad de Neuquén, ya habían salido del habitáculo sin necesidad de asistencia.
Al conductor se le practicó el control de alcoholemia, que arrojó 1,76 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra ampliamente superior al límite permitido. Como consecuencia, la Policía secuestró su licencia de conducir y confeccionó las actas correspondientes por la infracción.
Para retirar el vehículo fue necesaria la intervención de los Bomberos Voluntarios, que realizaron distintos intentos utilizando un malacate eléctrico. Sin embargo, las maniobras no dieron resultado y el Chevrolet Onix permaneció con gran parte de su estructura bajo el agua.
Ante esa situación, se resolvió que una grúa de mayor porte realizara durante la mañana las tareas necesarias para extraer el automóvil del desagüe.

Fuente: Medios
