La menor, que vivía en el barrio San Pablo, fue trasladada de urgencia al Hospital Pedro Moguillansky, donde ingresó sin signos vitales. Tras confirmarse su muerte, el cuerpo fue derivado a la Morgue Judicial para la realización de la autopsia.
De acuerdo con fuentes del Ministerio Público Fiscal, los resultados preliminares del examen forense no arrojaron indicios de criminalidad, por lo que hasta el momento no existen elementos que permitan sospechar la participación de terceros en el hecho.
Sin embargo, la fiscalía dispuso la continuidad de las actuaciones y solicitó un informe complementario para profundizar el análisis sobre las condiciones de salud de la niña.
Los resultados de esa documentación médica estarían disponibles el próximo lunes y serán clave para determinar si existe una relación entre el fallecimiento y la patología que padecía la menor, además de precisar cuál era su estado de salud previo.
Mientras se esperan esos estudios, la causa permanece bajo la calificación de “muerte dudosa”, una figura judicial utilizada cuando aún no existen conclusiones definitivas sobre el origen de un fallecimiento y es necesario reunir más elementos para esclarecer las circunstancias del hecho.
Fuente: Medios

