El Mundial 2026 no solo moviliza pasiones futboleras. También vuelve a poner en escena el crecimiento de las apuestas online, una práctica que se expandió de manera acelerada en los últimos años y que preocupa cada vez más a los especialistas en salud mental. La combinación de partidos de alto impacto, plataformas accesibles desde el celular y una fuerte presencia publicitaria crea un escenario propicio para el aumento de conductas de riesgo vinculadas al juego.
Juan Ingelmo, médico del Departamento de Salud Mental del Hospital de Clínicas de la UBA, explicó que los grandes eventos deportivos suelen actuar como impulsores del fenómeno. Entre los factores que favorecen esta expansión mencionó la posibilidad de apostar en cualquier momento desde un teléfono, la velocidad con la que funcionan las plataformas y la enorme exposición publicitaria que rodea a las casas de apuestas en transmisiones, redes sociales y camisetas deportivas.

Según el especialista, las personas con antecedentes de impulsividad, problemas de consumo o situaciones de estrés emocional y económico presentan una mayor vulnerabilidad para desarrollar conductas problemáticas. Entre las principales señales de alerta aparecen la necesidad de apostar cada vez más dinero, la irritabilidad cuando no se puede jugar, las mentiras sobre el tiempo o el dinero destinado a las apuestas y el uso de préstamos o ahorros para continuar apostando.
Las consecuencias van mucho más allá del dinero
Los expertos advierten que la ludopatía afecta progresivamente distintas áreas de la vida. En el plano familiar suele generar conflictos, pérdida de confianza y rupturas de vínculos. En lo económico puede derivar en deudas difíciles de afrontar y comprometer la estabilidad de todo el entorno familiar. Además, existe una fuerte relación entre el juego patológico y problemas como ansiedad, depresión e insomnio.
La preocupación también alcanza a adolescentes y jóvenes. Silvia Ongini, psiquiatra infanto-juvenil del Hospital de Clínicas, señaló que la problemática aparece cada vez a edades más tempranas. Datos difundidos por UNICEF indican que 8 de cada 10 adolescentes y jóvenes accedieron o conocen a alguien que apostó online, mientras que la apertura de billeteras virtuales desde edades cercanas a los 13 años facilita el acceso a estas plataformas.
Ante este escenario, los especialistas remarcan la importancia de la prevención y del acompañamiento familiar. Recomiendan prestar atención a cambios de conducta como aislamiento, irritabilidad, ansiedad o una preocupación excesiva por las apuestas, además de fomentar espacios de diálogo tanto en las escuelas como en los hogares. El mensaje es claro: detectar el problema a tiempo y buscar ayuda profesional puede marcar una diferencia decisiva en el proceso de recuperación.
Fuente: Medios

