La inflación volvió a desacelerarse en mayo y dejó un dato que sorprendió tanto a economistas como a consumidores. Mientras el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un aumento del 2,1%, el precio del asado mostró un comportamiento opuesto: cayó 1,6% respecto de abril y se ubicó en un promedio nacional de 17.237 pesos por kilo, según informó el INDEC.
La baja adquiere relevancia porque se produce en un contexto en el que los precios continúan aumentando, aunque a un ritmo menor que meses atrás. Sin embargo, pese al retroceso mensual, el asado acumula un incremento interanual del 57%, muy por encima de la inflación general registrada en el mismo período.
Más allá de los datos nacionales, el comportamiento del mercado cárnico muestra una particularidad histórica en la Patagonia. Por quinto mes consecutivo, el precio del asado en los comercios del Alto Valle de Río Negro y Neuquén se mantiene por debajo del promedio nacional.
Se trata de una situación inédita para una región que durante décadas registró valores considerablemente más altos que los observados al norte de la barrera sanitaria del río Colorado.
Los relevamientos del INTA Bariloche muestran que en mayo de 2026 el diferencial favorable para los consumidores patagónicos alcanzó niveles récord: el kilo de asado se comercializó, en promedio, un 13% más barato que en el resto del país.
El dato contrasta con lo ocurrido apenas unos años atrás. En abril de 2023, por ejemplo, algunas localidades patagónicas llegaron a pagar más del doble que otras regiones argentinas por el mismo corte.

El efecto de la flexibilización de la barrera sanitaria
Especialistas del sector vinculan este cambio con la flexibilización de la barrera sanitaria que permitió el ingreso de determinados cortes cárnicos desde el norte del río Colorado hacia los mercados patagónicos.
Durante años, las restricciones para el ingreso de carne con hueso generaron condiciones de oferta limitadas que contribuían a sostener precios superiores en la región. La apertura parcial del mercado modificó ese escenario.
Los datos reflejan claramente ese proceso. Según informes del INTA, el precio del asado en Río Negro y Neuquén rondaba los 20.000 pesos por kilo en febrero de 2025. A partir de entonces comenzó una fuerte corrección que llevó los valores hasta un piso cercano a los 12.990 pesos en julio de ese año, pocas semanas después de oficializarse los cambios regulatorios.

Aunque posteriormente los precios retomaron una tendencia alcista, lo hicieron a un ritmo menor que el observado en otras regiones del país. Como resultado, desde comienzos de 2026 el asado en el Alto Valle se mantiene sistemáticamente por debajo del promedio nacional.
Los especialistas advierten que la situación no es uniforme en toda la región.
Mientras las principales ciudades muestran precios cercanos a los promedios relevados por el INTA, en localidades más alejadas, zonas cordilleranas y destinos turísticos continúan observándose valores considerablemente más elevados.
Los mayores costos logísticos, una menor competencia comercial y los picos de demanda durante las temporadas turísticas suelen generar diferencias significativas entre localidades.
Por ese motivo, los informes estadísticos reflejan tendencias generales, aunque la realidad puede variar de manera importante según cada mercado local.
El asado bajó, pero otros cortes siguen caros
Otro dato que surge de los relevamientos es que la caída de precios no se replicó con la misma intensidad en toda la cadena cárnica. Mientras el asado mostró una fuerte corrección en el norte patagónico, otros productos como las pulpas bovinas o la carne picada continúan registrando valores superiores a los observados en gran parte del país.
Esta diferencia sugiere que los factores que explican la baja del asado no impactan de igual manera sobre el resto de los cortes.
Un producto que sigue en términos históricos
Analizado en dólares, el asado continúa mostrando valores elevados pese a las bajas recientes.
Luego de tocar mínimos cercanos a los 6,50 dólares por kilo en diciembre de 2023 y de volver a descender hasta los 7,50 dólares en septiembre de 2025, el producto inició una recuperación que lo llevó a superar los 12 dólares por kilo. Durante mayo se ubicó alrededor de los 12,20 dólares.
Por otra parte, los registros del INDEC indican que el precio nacional alcanzó un máximo reciente en marzo de 2026, cuando llegó a 17.784 pesos por kilo. Desde entonces acumula dos meses consecutivos de retroceso.

Un cambio histórico para los consumidores patagónicos
Más allá de las explicaciones económicas, los números reflejan una transformación inédita en el mercado regional.
Por primera vez en décadas, los consumidores del Alto Valle de Río Negro y Neuquén pagan menos por el kilo de asado que el promedio nacional durante varios meses consecutivos.
Si bien persisten diferencias entre localidades y otros cortes siguen mostrando precios elevados, la caída del asado aparece como uno de los cambios más importantes registrados en el mercado cárnico patagónico en los últimos años.
La evolución de los próximos meses permitirá determinar si esta tendencia logra consolidarse, aunque los datos actuales muestran que la histórica brecha de precios entre la Patagonia y el resto del país comenzó a modificarse de manera significativa.
Fuente: Medios.

