Durante la exposición, el funcionario sostuvo que la iniciativa representa una oportunidad clave para consolidar una nueva etapa de crecimiento de Vaca Muerta, al permitir ampliar las posibilidades de comercialización del gas neuquino y generar las condiciones para futuros proyectos de exportación.
Medele explicó que uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la industria no es únicamente incrementar la producción, sino contar con la infraestructura necesaria para transportar y vender ese volumen adicional de gas.
“Nuestro objetivo es poder poner el producto en la góndola”, afirmó al referirse a la necesidad de abrir nuevos mercados para sostener el crecimiento del sector en el largo plazo.

En ese sentido, destacó que el proyecto incorpora una solución estructural a través de un sistema propio de evacuación que contempla la construcción de un gasoducto dedicado hacia Punta Colorada, en la provincia de Río Negro. Esta infraestructura permitirá conectar la producción de Vaca Muerta con plantas de licuefacción y acceder a mercados internacionales. “El proyecto genera su propio canal de evacuación y esa es la parte clave”, remarcó el ministro ante los legisladores.
Una experiencia inédita para Argentina
Durante la reunión, Medele subrayó que se trata de una iniciativa sin antecedentes a gran escala en el país. Explicó que actualmente se trabaja tomando como referencia experiencias internacionales debido a que Argentina todavía no cuenta con proyectos consolidados de exportación de GNL de estas dimensiones.
“No tenemos un proyecto en Argentina de GNL a escala. Estamos trabajando sobre valores comparativos de mercado de otros lugares”, señaló.
Como muestra de la complejidad técnica del emprendimiento, detalló que la ingeniería básica extendida demandará una inversión cercana a los 100 millones de dólares, destinada a estudios especializados, consultorías, desarrollo de software y trabajos de ingeniería. “Estamos enfrentando una inversión mayúscula para comprender y desarrollar toda la cadena de valor del proyecto”, afirmó.
La puerta para nuevos desarrollos
El ministro destacó además que el valor estratégico de esta primera experiencia trasciende el proyecto actual, ya que permitirá generar conocimientos, infraestructura y condiciones de mercado para impulsar nuevas iniciativas vinculadas al GNL.
“No es lo mismo desarrollar el primer proyecto con toda la incertidumbre que hacerlo una vez que ya existe la ingeniería y se conocen los costos reales”, sostuvo.
En esa línea, aseguró que la meta es que esta experiencia funcione como un punto de partida para la llegada de otros desarrollos energéticos similares. “Entendemos que este proyecto tiene que ser la puerta para que se estabilicen más proyectos de GNL”, afirmó.
Desarrollo territorial y empleo
Medele también se refirió al impacto territorial que tendrá el crecimiento de la actividad energética. Según explicó, el desarrollo de nuevos polos productivos permitirá distribuir mejor la actividad económica dentro de la provincia y generar centros operativos autosustentables.
La estrategia apunta a reducir la concentración de trabajadores y servicios en determinados puntos, optimizar la logística y acompañar el crecimiento de la industria con infraestructura adecuada.
“Los volúmenes que vamos a desarrollar permiten que estos hubs energéticos sean autosustentables y que las empresas trabajen más cerca de sus áreas de operación”, explicó.
Finalmente, el funcionario remarcó que se trata de una planificación de largo plazo vinculada al futuro energético de Neuquén. “No estamos enfrentando un proyecto de unos meses o unos años; estamos enfrentando un proyecto pensado para los próximos 30 o 40 años”, concluyó.
La reunión contó con la participación de legisladores de distintos bloques y funcionarios del gabinete provincial, entre ellos el ministro de Economía, Guillermo Koenig; el vicepresidente de GyP, Alejandro Monteiro; y autoridades de las áreas de Hidrocarburos y Rentas.
Fuente: Medios

