La relación entre el Gobierno nacional y la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, atraviesa un nuevo momento de tensión luego de la decisión de postergar el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa impulsada por el oficialismo.
Tras la sesión en la que se aprobaron 74 pliegos judiciales, distintos sectores cercanos a la Casa Rosada manifestaron su malestar con la legisladora, a quien le atribuyen haber frenado el avance del proyecto sin consultar previamente al Poder Ejecutivo. Según sostienen referentes de la mesa política oficialista, el recuento de apoyos realizado por el Gobierno indicaba que existían los votos suficientes para avanzar con la iniciativa.

Dentro de La Libertad Avanza circulan distintas interpretaciones sobre los motivos de la postergación. Una de ellas señala que la decisión estuvo vinculada a la intención de garantizar el tratamiento del pliego de María Verónica Michelli, cuya discusión fue reprogramada para una próxima sesión. Sin embargo, desde el entorno de Bullrich rechazan esa versión y sostienen que la bancada no contaba con los respaldos necesarios para aprobar el proyecto elaborado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Según dirigentes cercanos a la senadora, al momento de evaluar el tratamiento de la iniciativa faltaban al menos dos votos para alcanzar la mayoría requerida, por lo que consideraron inconveniente avanzar sin garantías de éxito parlamentario.
Uno de los puntos que genera mayores diferencias es el capítulo referido a modificaciones en las leyes de expropiaciones, tierras rurales y manejo del fuego. En el oficialismo reconocen que esos artículos concentran las principales resistencias y admiten que podrían incorporarse cambios para sumar respaldos y alcanzar los 37 votos necesarios para la sanción.
Las discrepancias también alimentaron especulaciones sobre posibles acuerdos políticos con sectores de la oposición durante la negociación de los pliegos judiciales, aunque ninguna de las versiones fue confirmada oficialmente.
Pese a los intentos de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, por mostrar una relación institucional fluida con Bullrich, fuentes del oficialismo admiten que persisten diferencias respecto de la conducción política y la estrategia legislativa.
Mientras continúan las negociaciones para retomar el tratamiento de la ley, el próximo jueves la senadora participará de una nueva reunión de la mesa política en Casa Rosada, un encuentro que se anticipa clave para intentar recomponer vínculos y definir la estrategia parlamentaria del oficialismo en el Senado.
Fuente: Medios

