La interna entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, atraviesa una etapa de aparente calma luego de varias semanas de tensión dentro de La Libertad Avanza. Sin embargo, fuentes del oficialismo aseguran que el conflicto está lejos de resolverse y que solo ingresó en una fase de pausa temporal.
La disputa se intensificó tras una publicación en redes sociales de la cuenta Periodista Rufus, que derivó en una fuerte reacción del entorno de Caputo contra Menem. Desde entonces, distintos sectores del Gobierno intentaron transmitir una imagen de normalización, aunque puertas adentro reconocen que no hubo reconciliación ni acuerdo entre los protagonistas.

Según reconstruyeron fuentes libertarias, la relación permanece congelada y ambas partes optaron por evitar nuevos enfrentamientos públicos. “No hay tregua, hay un stand by”, resumieron dirigentes cercanos a la estructura oficialista.
Actualmente, tanto Caputo como Menem mantienen una convivencia política sin sobresaltos visibles. La prioridad del Gobierno está puesta en sostener el discurso económico y reforzar la idea de que la etapa más difícil ya quedó atrás, una línea que vienen impulsando tanto el presidente Javier Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo.

En ese contexto, durante una reciente reunión de la mesa política oficialista se produjo un reencuentro entre ambos dirigentes. Según las versiones internas, el encuentro transcurrió sin cruces ni gestos de confrontación.

Dentro de Las Fuerzas del Cielo, la agrupación política vinculada a Santiago Caputo, consideran que difícilmente existan sanciones o consecuencias para Menem y su entorno. La misma percepción se extiende hacia otros dirigentes alineados con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
En el oficialismo sostienen que la cercanía con la hermana del Presidente continúa siendo un factor clave para conservar influencia dentro del espacio, incluso en medio de controversias o cuestionamientos internos.

Por otra parte, algunos sectores de La Libertad Avanza consideran que el conflicto podría reactivarse si vuelven a producirse ataques o cuestionamientos públicos entre ambos sectores. Mientras tanto, la conducción política intenta evitar nuevas exposiciones de las diferencias internas y promueve que los desacuerdos se resuelvan en ámbitos reservados.
Esa postura fue expresada en distintas oportunidades por Martín Menem, quien al ser consultado sobre las tensiones internas sostuvo que los conflictos deben solucionarse “en el vestuario y no en la cancha”.

Por ahora, la estrategia oficial consiste en contener las diferencias y evitar nuevos focos de conflicto, aunque dentro del espacio reconocen que la disputa entre dos de las figuras con mayor influencia en el armado libertario permanece abierta.
Fuente: Medios

