Para quienes aman el mar, hay una señal inequívoca que anuncia la llegada del invierno patagónico incluso antes de las primeras nevadas: el regreso de las ballenas francas australes al Golfo Nuevo. Los primeros ejemplares ya comenzaron a aparecer frente a las costas de Chubut y, desde el próximo 9 de junio, comenzará oficialmente la temporada de avistajes embarcados desde Puerto Pirámides.
Ubicado en Península Valdés, este pequeño pueblo se convierte cada año en el epicentro de una de las experiencias de naturaleza más extraordinarias de Argentina. Desde allí parten las excursiones náuticas que permiten observar a estos gigantes marinos en su hábitat natural, bajo estrictas normas de conservación que garantizan el bienestar tanto de los animales como de los visitantes.
A pocos kilómetros de Puerto Madryn, el Área Natural Protegida El Doradillo vuelve a regalar una postal difícil de encontrar en cualquier otro lugar del mundo. Durante la temporada, las ballenas se acercan a escasos metros de la costa para descansar, socializar o acompañar a sus crías.
Desde sus playas de canto rodado, sin necesidad de embarcarse ni pagar entrada, es posible observar soplidos, colas y lomos emergiendo frente al horizonte. Un espectáculo natural único que atrae cada año a miles de visitantes.
Más de 2.200 ballenas llegan cada temporada
Cada año, más de 2.200 ballenas francas australes eligen las aguas protegidas del Golfo Nuevo para reproducirse y criar a sus ballenatos. Madres con crías, grupos en cortejo y ejemplares adultos transforman esta región de la Patagonia en una inmensa sala de maternidad natural.
La temporada se extiende hasta diciembre y ofrece escenarios diferentes a medida que avanzan los meses: desde los primeros arribos en junio hasta los nacimientos y juegos de los ballenatos durante la primavera.

Como parte de las acciones de promoción turística, el Gobierno de Chubut presentará oficialmente la temporada de ballenas este jueves a las 18:30 en el Centro Audiovisual Inmersivo, ubicado en Avenida Jorge Newbery 3039, en la Ciudad de Buenos Aires.
Cuánto cuesta ver ballenas en Península Valdés
Los visitantes cuentan con dos alternativas para disfrutar del avistaje de ballenas:
- La primera opción es gratuita y se realiza desde El Doradillo, ubicado a menos de 20 minutos en auto de Puerto Madryn por las rutas provinciales 1 y 42. Para una mejor experiencia, se recomienda consultar previamente los horarios de marea.
- La segunda alternativa es el tradicional avistaje embarcado desde Puerto Pirámides. Las tarifas son unificadas entre las empresas habilitadas para operar en la zona.
Tarifas de avistaje embarcado
Junio, julio y agosto
- Adultos: $150.000
- Niños de 4 a 12 años: $75.000
Desde septiembre
- Adultos: $195.000
- Niños de 4 a 12 años: $97.500
A estos valores debe sumarse la entrada al Área Natural Protegida Península Valdés:
- Residentes nacionales: $15.000
- Niños de 6 a 11 años, jubilados y pensionados: $7.500

Quienes planeen realizar una excursión embarcada deberían evitar reservarla para el último día de su estadía, ya que las condiciones climáticas pueden provocar cancelaciones por fuertes vientos o mal estado del mar.
También se recomienda:
- Llegar con anticipación al horario de embarque.
- Llevar protector solar y lentes de sol.
- Utilizar ropa de abrigo y cortaviento.
- Mantener el silencio cuando los animales se acerquen a la embarcación.
- Respetar siempre las indicaciones de los guías.
- No intentar tocar a las ballenas bajo ninguna circunstancia.
Detrás de cada avistaje existe un importante trabajo de conservación. La actividad turística se desarrolla bajo estrictas regulaciones que controlan las distancias de observación, los tiempos de permanencia y la cantidad de embarcaciones autorizadas.
Gracias a este equilibrio entre turismo y protección ambiental, la presencia de las ballenas se mantiene año tras año y se ha convertido en uno de los grandes símbolos de la Patagonia argentina, además de consolidarse como una de las experiencias de naturaleza más impactantes de Sudamérica.
Fuente: Medios.

