El tránsito comercial en el estratégico Estrecho de Ormuz comenzó a mostrar los primeros signos de reactivación bajo un fuerte control militar iraní. En las últimas horas, cuatro grandes embarcaciones lograron atravesar el corredor marítimo luego de permanecer inmovilizadas durante casi tres meses debido al conflicto bélico que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán.
De acuerdo con registros satelitales de seguimiento naviero, tres buques cisterna de gas natural licuado (GNL) y un superpetrolero cargado con crudo consiguieron cruzar la zona bajo estrictas condiciones de navegación impuestas por Teherán.
Sin embargo, la situación general sigue siendo crítica. Cerca de 20.000 marineros permanecen atrapados en cientos de barcos dentro del Golfo Pérsico, mientras persisten las restricciones sobre una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
Los buques que lograron atravesar el estrecho
Según datos de las consultoras especializadas LSEG y Kpler, difundidos por la agencia Reuters, las embarcaciones que consiguieron avanzar por el corredor marítimo fueron:
- Fuwairit (Bahamas): metanero de la firma japonesa MOL con carga de GNL de Qatar y destino en Pakistán.
- Al Rayyan (Qatar): perteneciente a QatarEnergy, actualmente navega entre Irán y Omán y prevé arribar a China el 27 de junio.
- Al Hamra (Emiratos Árabes): operado por ADNOC, reapareció frente a las costas de India.
- Eagle Verona (Singapur): superpetrolero contratado por Unipec, subsidiaria de Sinopec, que transporta 2 millones de barriles de crudo iraquí hacia el puerto chino de Ningbo.
Estas operaciones se suman a otros tres buques de gran porte que lograron abandonar la zona días atrás transportando unos 6 millones de barriles de petróleo con destino a China y Corea del Sur.
Un paso estratégico bajo control iraní
Pese a esta reactivación parcial, el Estrecho de Ormuz continúa funcionando bajo severas restricciones. Las navieras internacionales deben cumplir corredores específicos y normas de tránsito establecidas por la Armada iraní.
Fuentes diplomáticas señalaron que el superpetrolero Eagle Verona integraba un grupo de siete embarcaciones para las cuales Malasia debió solicitar permisos especiales de navegación ante Teherán. Dos de esos barcos aún permanecen retenidos esperando autorización para abandonar el Golfo Pérsico.
Antes del inicio de las hostilidades, el estrecho registraba entre 125 y 140 travesías diarias, ya que por allí circulaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.
Actualmente, el flujo marítimo sigue siendo mínimo y mantiene paralizado buena parte del comercio energético internacional, mientras miles de trabajadores marítimos continúan varados en alta mar, enfrentando problemas de abastecimiento e incertidumbre por la evolución del conflicto militar en la región.
Fuente: Medios.

