Tony Jenzel Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J”, amplió su declaración ante el juez federal de Morón Jorge Rodríguez y negó haber participado en el triple crimen narco ocurrido en Florencio Varela. Además, pidió perdón a las familias de las víctimas y sostuvo que es inocente.
Durante una declaración realizada de manera virtual desde el penal de Marcos Paz, el acusado reconstruyó cómo fue su llegada ilegal a la Argentina en octubre de 2024 y detalló los vínculos que mantuvo con varios de los imputados en la causa.

Según su testimonio, ingresó al país desde Bolivia, cruzó por Jujuy y luego viajó hasta Buenos Aires, donde se instaló en el barrio Zabaleta. Allí comenzó a trabajar como vendedor ambulante de ropa tras comprar mercadería en La Salada.
Meses después, aseguró haberse reencontrado con Miguel Ángel Villanueva, a quien conocía de Perú y que, según indicó, le ofreció trabajo. En ese contexto también dijo haber conocido a otra de las acusadas, identificada como Celeste.
En su declaración, “Pequeño J” reconoció haber conocido a dos de las víctimas, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, luego de encuentros organizados por Villanueva y un hombre apodado “El Gordo” en el barrio porteño de Flores.

Respecto al día de los asesinatos, ocurridos el 19 de septiembre, el acusado afirmó que pasó la noche en su casa jugando videojuegos y que no estuvo presente en la escena del crimen. También relató que horas después uno de los imputados, Matías Osorio, llegó con la ropa mojada y le pidió que ocultara un arma, aunque aseguró haberse negado.
Según su relato, tomó dimensión de la gravedad del caso cuando vio en los medios de comunicación que tanto él como Osorio eran señalados como sospechosos de los asesinatos de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez.

Tras ello, decidió huir hacia Perú junto a Osorio. Explicó que ambos viajaron hasta la frontera con Bolivia y luego cruzaron en bote. Durante la fuga, afirmó haber sentido miedo y confusión por la exposición pública del caso.
Finalmente, fue detenido en la ciudad peruana de Pucusana a fines de septiembre y posteriormente extraditado a la Argentina a comienzos de mayo. En su exposición judicial, también sostuvo que sus tíos fueron involucrados injustamente en la causa debido a documentos hallados en su vivienda.
En el cierre de su declaración, “Pequeño J” envió un mensaje a las familias de las víctimas y expresó que lamenta profundamente lo ocurrido. “Sé lo que se siente perder a un ser querido”, manifestó ante el magistrado, aunque reiteró que no participó de los crímenes.
Fuente: Medios

