La Justicia de Chubut condenó a un hombre de Puerto Madryn a tres años de prisión en suspenso por un hecho de abuso sexual contra su nieto de cinco años ocurrido en 2024, cuando el niño estaba bajo su cuidado.
La sentencia fue dictada por la jueza penal de Garantías Marcela Pérez Bogado, quien además impuso al acusado una serie de medidas obligatorias para mantener el beneficio de la condena condicional.
Además de la pena en suspenso, el fallo obliga al condenado a realizar tratamiento psicológico, asistir a talleres vinculados con violencia de género y abusos sexuales, y abonar una reparación económica mensual equivalente al valor de la canasta básica familiar durante los tres años de vigencia de la condena.
Según datos del Ministerio de Economía de Chubut, la canasta básica total para una familia tipo fue fijada en abril en 1.862.655 pesos.
Durante el juicio se acreditó que el hombre aprovechó el contexto en el que cuidaba a su nieto para realizar tocamientos y besarlo en la boca.
La denuncia fue presentada por la madre del menor luego de advertir conductas y expresiones de su hijo mientras jugaba que le generaron preocupación.

La pericia psicológica respaldó el relato del niño
En el marco de la investigación intervino la fiscal Romina Carrizo, de la Agencia Especializada en Violencia de Género y Delitos Sexuales del Ministerio Público Fiscal de Chubut. Como parte de la causa, se le realizó al niño una evaluación psicológica cuyo resultado fue clave para avanzar con la condena.
El informe concluyó que el relato del menor era creíble y mantenía coherencia a lo largo de las distintas entrevistas y evaluaciones realizadas por los profesionales. Ese elemento fue especialmente valorado por la jueza al momento de dictar sentencia.
El fallo también establece que tanto las obligaciones económicas como las reglas de conducta impuestas al condenado serán controladas por el sistema judicial. En caso de incumplimiento, podría perder el beneficio de la prisión condicional y cumplir la pena de manera efectiva en la cárcel.
La jueza y otro caso resonante en Chubut
La jueza Marcela Pérez Bogado también integró el tribunal que intervino en otra causa de fuerte repercusión en la provincia: la del guardafauna de Esquel, Roberto Bubas, conocido públicamente como “el amigo de las orcas”.
Bubas había sido absuelto en un primer juicio, pero el Superior Tribunal de Justicia de Chubut detectó irregularidades en el proceso y ordenó realizar un nuevo debate oral.
En esa segunda instancia, el guardafauna fue condenado a un año y medio de prisión en suspenso por el delito de “lesiones leves agravadas por el vínculo” contra su expareja.
La resolución no fue unánime y Pérez Bogado fue la única integrante del tribunal que sostuvo que correspondía aplicar una pena más grave, en línea con el planteo de la Fiscalía y la querella, por considerar que existieron “lesiones graves agravadas por el vínculo y mediando violencia de género”.
Fuente: Medios.

