
El proyecto impulsado por el gobierno nacional mantiene a Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego dentro de la denominada “zona fría histórica”, aunque introduce modificaciones en la forma en que se aplicarán las bonificaciones tarifarias.
Uno de los principales puntos de la reforma es que el descuento fijo sobre las tarifas dejará de estar garantizado por ley. Hasta ahora, los usuarios residenciales patagónicos accedían a una reducción del 50% sobre la tarifa plena del servicio de gas.
Con el nuevo esquema, el porcentaje de subsidio quedará sujeto a lo que determine el Poder Ejecutivo Nacional o la autoridad de aplicación correspondiente.

El proyecto reemplaza el artículo 3 de la Ley 27.637 y establece que los beneficios “serán determinados por el Poder Ejecutivo Nacional, por sí o a través de la Autoridad de Aplicación, con las modalidades que considere pertinentes”.
Además, incorpora un sistema de segmentación con topes de consumo subsidiado. El Estado definirá bloques máximos mensuales y el excedente será facturado a tarifa plena.
La reforma también modifica la base sobre la cual se aplicará el beneficio. El subsidio alcanzará únicamente al precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), dejando afuera cargos vinculados al transporte, distribución e impuestos.
Durante el debate legislativo, distintos sectores plantearon preocupación por el posible impacto que podría tener la medida sobre las boletas residenciales en provincias con bajas temperaturas durante gran parte del año.
El diputado nacional por Neuquén Pablo Todero sostuvo durante la sesión que algunas facturas podrían duplicarse con el nuevo esquema tarifario.
Según estimaciones difundidas durante el tratamiento parlamentario, en Neuquén las boletas podrían registrar incrementos de entre 60% y 100%, mientras que en Río Negro algunos cálculos proyectan subas de entre 40% y 60% durante el invierno.
El impacto podría ser mayor en localidades de la Línea Sur rionegrina, donde las temperaturas extremas obligan a un consumo elevado de gas para calefacción.
Desde el Gobierno nacional señalaron que la reforma busca reducir el costo fiscal del sistema. Según el mensaje enviado al Congreso, el fondo fiduciario financiado mediante un recargo sobre el servicio resulta insuficiente para sostener el esquema actual de subsidios.
De acuerdo con estimaciones oficiales, la modificación permitiría un ahorro fiscal superior a los 272 mil millones de pesos.
Fuente: Medios

