La Policía de Río Negro incorporará análisis toxicológicos obligatorios como requisito para los efectivos que aspiren a ascender dentro de la fuerza. La medida comenzará a aplicarse en el próximo período de calificaciones y apunta a detectar posibles consumos de drogas entre el personal policial.
La decisión ya fue comunicada oficialmente a todas las dependencias de la provincia y generó sorpresa y repercusiones internas entre los uniformados, debido al alcance de la nueva exigencia y las posibles consecuencias derivadas de los resultados.
Fuentes de la Jefatura policial confirmaron que el análisis será obligatorio para todos los efectivos que estén en condiciones de promocionar a una jerarquía superior. El nuevo protocolo contempla estudios médicos integrales que deberán efectuarse en centros de salud públicos o privados asignados por la institución.
Además de los análisis de sangre habituales para controlar parámetros generales de salud, como colesterol y glucemia, se sumará un examen toxicológico mediante muestras de orina. Ese estudio buscará detectar la presencia de psicofármacos y estupefacientes, específicamente consumo de cocaína y marihuana.
La implementación de este tipo de controles ya se realiza actualmente con los cadetes que ingresan a las academias de formación policial, aunque ahora se extenderá a quienes busquen avanzar en la carrera dentro de la fuerza.

Qué ocurrirá si el resultado es positivo
Según establece la resolución interna, si un análisis arroja resultado positivo, el informe será elevado al jefe directo del efectivo involucrado para avanzar con las actuaciones administrativas correspondientes.
Además, podrían activarse protocolos institucionales de contención y seguimiento. De todos modos, el personal tendrá derecho a solicitar una contraprueba dentro de las 72 horas.
Los requisitos para ascender dentro de la fuerza
El proceso de ascenso en la Policía de Río Negro se habilita cuando el efectivo cumple con la antigüedad requerida para acceder a la siguiente jerarquía. A partir de allí, se evalúan distintos parámetros vinculados a la conducta, desempeño laboral y aptitud psicofísica.

En ese marco, además de los análisis toxicológicos, los efectivos deberán realizarse estudios cardíacos mediante electrocardiogramas y una evaluación psicológica en el Gabinete Psicosocial de la fuerza. En el caso de los hombres mayores de 40 años, también deberán presentar controles prostáticos específicos.
Una vez finalizados los estudios, los resultados serán incorporados al legajo personal de cada agente y posteriormente revisados por el médico policial correspondiente, quien emitirá el certificado final que definirá si el efectivo reúne o no las condiciones para ser promovido.
La decisión provocó distintas reacciones dentro de la fuerza provincial.
Mientras algunos efectivos manifestaron preocupación por la nueva medida y su alcance, otros sectores destacaron que la implementación de controles toxicológicos puede fortalecer la imagen institucional y mejorar la confianza de la sociedad en la Policía.
“Es lo mejor que nos puede pasar como institución y como sociedad”, expresó un oficial con funciones jerárquicas en la región del Alto Valle.
Fuente: Medios.

