El hombre firmó en febrero de 2018 un boleto de compraventa con la desarrolladora VM SRL para adquirir una unidad ubicada en la etapa II del emprendimiento inmobiliario situado en el barrio Confluencia Rural, cerca del río Limay.
La propiedad correspondía al departamento B8, con cochera incluida y una superficie de 69 metros cuadrados. El valor acordado equivalía a 74 mil dólares, financiados en 60 cuotas.
Según relató, el objetivo era radicarse en Neuquén junto a su pareja una vez finalizada su etapa laboral activa y permanecer cerca del río, actividad con la que mantiene un fuerte vínculo por su práctica del kayak de travesía.
Pagó casi la totalidad del inmueble
Durante cinco años abonó las cuotas previstas en el contrato, mientras continuaba viajando regularmente entre Buenos Aires y Neuquén por cuestiones laborales.
Para 2023, ya había cancelado prácticamente la totalidad del valor del departamento y solo restaban las últimas tres cuotas. Sin embargo, la obra ya presentaba demoras y el edificio no había sido finalizado.
Ante el incumplimiento, Aristegui intimó a la empresa para reclamar la aplicación de la cláusula contractual que contemplaba multas por retrasos en la entrega.
Posteriormente, ambas partes firmaron un acuerdo mediante el cual la desarrolladora reconoció penalidades económicas acumuladas y las compensó con las cuotas restantes que todavía debía abonar el comprador.
En noviembre de 2025, el hombre recibió el certificado de cancelación total del boleto de compraventa, aunque asegura que la unidad continúa inconclusa.
La desarrolladora está en concurso
VM SRL, desarrolladora del complejo Vivo Confluencia, se encuentra actualmente en concurso preventivo de acreedores. La empresa también estuvo vinculada a otros emprendimientos inmobiliarios en Neuquén y Río Negro, entre ellos Custo San Juan, Mido II y W Center, este último también paralizado.
Según indicó Aristegui, el proyecto original contemplaba ocho etapas, aunque solo dos llegaron a entregarse parcialmente y con distintos problemas constructivos. El hombre sostuvo además que fue incorporado al listado de acreedores dentro del proceso judicial y que el síndico reconoció un crédito a su favor.
A lo largo de los años, Aristegui siguió observando el avance del emprendimiento durante sus viajes periódicos a Neuquén, aunque señaló que la obra permaneció prácticamente sin cambios.
Actualmente, el departamento adquirido continúa sin finalizar y el caso forma parte de la situación que afecta a numerosos compradores vinculados al desarrollo inmobiliario.
Fuente: Medios

