El reciente incremento del 1% en los combustibles aplicado por YPF volvió a encender las alertas sobre la evolución del precio de las naftas y el gasoil en Argentina. Especialistas del Instituto de Energía de la Universidad Austral advirtieron que la estabilidad actual en los surtidores responde a un esquema de contención temporal que podría derivar en nuevos aumentos durante los próximos meses.
La situación genera especial atención en Neuquén, donde la actividad vinculada a Vaca Muerta depende directamente de los costos energéticos, el transporte y la logística.
El director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, Roberto Carnicer, explicó que actualmente existe una presión acumulada sobre los precios de los combustibles. “El precio hoy no está congelado, sino contenido. Y cuando un precio está contenido, esa presión termina trasladándose tarde o temprano”, sostuvo el especialista.
Actualmente, YPF extendió por 45 días el esquema conocido como “buffer”, una herramienta utilizada para amortiguar el impacto inmediato de la suba internacional del petróleo sobre el mercado local.
Sin embargo, desde el sector energético aseguran que el mecanismo no elimina los aumentos, sino que sólo posterga parte del ajuste.

Los tres factores que presionan sobre las naftas
Según el informe, existen tres variables centrales que mantienen tensión sobre el precio de los combustibles:
- La suba del barril Brent en el mercado internacional.
- El atraso de los precios locales frente a la paridad de importación.
- La actualización pendiente de impuestos nacionales.
Carnicer explicó que el sistema de contención busca evitar un impacto brusco sobre la inflación y los costos de transporte, aunque advirtió que el desfase sigue acumulándose.
El efecto en Neuquén y Vaca Muerta
En Neuquén, el escenario es observado con atención por el peso estratégico que tiene la industria hidrocarburífera en la economía provincial.
Un precio internacional del petróleo más elevado mejora la rentabilidad de Vaca Muerta, fortalece las exportaciones y favorece nuevas inversiones en shale oil. Pero al mismo tiempo, incrementa los costos operativos y el valor de los combustibles para empresas y consumidores.
El posible incremento de las naftas y el gasoil podría impactar especialmente en sectores vinculados al transporte de cargas, los servicios petroleros y la logística, actividades fundamentales para el funcionamiento de la cuenca neuquina.
El agro también aparece entre los rubros más sensibles, debido al uso intensivo de gasoil premium y al atraso que todavía existe respecto de los valores internacionales.
Impuestos pendientes y nuevos ajustes
Otro de los factores que podría influir en el precio final es la actualización de impuestos nacionales. El Decreto 302/2026 aplicó una suba parcial en los impuestos a los combustibles líquidos, aunque dejó pendiente para junio la aplicación completa de incrementos que todavía no llegaron a los surtidores.
“Argentina atraviesa un equilibrio transitorio. Si el petróleo internacional sigue alto y se aplican los ajustes impositivos pendientes, es esperable que aparezcan nuevos aumentos”, afirmó Carnicer.
Para Neuquén, el contexto representa un escenario de oportunidades y tensiones al mismo tiempo. Mientras Vaca Muerta consolida su perfil exportador y atrae inversiones, la suba de combustibles puede trasladarse a precios internos y generar presión sobre la economía regional.
“El desafío será encontrar un equilibrio entre competitividad internacional y previsibilidad local, evitando atrasos permanentes en los precios internos que terminen afectando inversiones y abastecimiento”, concluyó el especialista.
Fuente: Medios.

