El consumo mundial de vino cayó a su nivel más bajo en casi 70 años

La demanda global retrocedió un 2,7% durante 2025 y profundizó la crisis del sector. Inflación, cambios en los hábitos de consumo, problemas climáticos y tensiones comerciales impactaron en la producción y las exportaciones.

La industria vitivinícola mundial atraviesa uno de los escenarios más complejos de las últimas décadas. Según el informe anual de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), el consumo global de vino cayó un 2,7% en 2025 y alcanzó el nivel más bajo desde 1957.

El consumo mundial de vino registró su nivel más bajo desde 1957.

Las exportaciones mundiales también registraron una fuerte retracción. El volumen comercializado cayó un 4,7%, hasta los 94,8 millones de hectolitros, mientras que el valor de las ventas descendió un 6,6%, con ingresos globales de 33.800 millones de euros.

Uno de los factores señalados por la OIV es el impacto de las políticas arancelarias impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que encarecieron la importación de vinos en el principal mercado consumidor del mundo.

Las exportaciones globales de vino también sufrieron una fuerte caída en 2025.

En contraste, algunos mercados mostraron señales positivas. Portugal incrementó su consumo un 5,6%, mientras que Brasil registró un crecimiento récord del 41,9%, alcanzando el mayor nivel de consumo de vino de su historia. Brasil también se destacó por un fuerte aumento en la producción, que creció un 80,6% gracias a condiciones climáticas favorables.

La situación fue diferente en países productores de Sudamérica. Chile sufrió una caída del 9,9% en la producción, afectado por la sequía y la variabilidad climática, mientras que Argentina registró un descenso del 6,8% en sus exportaciones en volumen y del 10,3% en valor.

Brasil fue uno de los pocos mercados que registró un fuerte crecimiento en consumo y producción.

En Europa, España acumuló un tercer año consecutivo de malas cosechas debido a la sequía y las altas temperaturas, mientras que Italia se mantuvo como el principal productor mundial de vino. El informe de la OIV también señaló una baja en el precio promedio del vino exportado, que descendió un 2,1% hasta los 3,56 euros por litro, producto de la creciente competencia entre exportadores y de la necesidad de sostener mercados con menor demanda.

La entidad concluyó que la industria enfrenta desafíos simultáneos vinculados al cambio climático, la transformación de los hábitos de consumo y la presión económica global, en un escenario que obliga al sector a redefinir sus estrategias de producción y comercialización.

Fuente: Medios

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