Una auditoría del PAMI detectó una red de irregularidades en prestaciones oftalmológicas y ópticas que afecta a afiliados en distintas provincias. El informe reveló un esquema sistemático de sobrefacturación, prácticas médicas inexistentes y cobros indebidos, con impacto directo en jubilados.
Los relevamientos, realizados mediante cruces de datos del sistema de Órdenes Médicas Electrónicas (OME) y auditorías prestacionales, evidenciaron que las maniobras no son casos aislados. Se identificaron patrones repetidos en Santiago del Estero, Buenos Aires, Entre Ríos y La Rioja.

Entre las principales irregularidades, se destaca la sobrefacturación de anteojos: prestadores recetaban lentes de baja graduación pero facturaban módulos de mayor costo, con diferencias de hasta cinco veces el valor real. También se detectaron “prestaciones fantasma”, con consultas y estudios que no fueron realizados y órdenes médicas sin respaldo clínico.
El informe además señala la existencia de circuitos cerrados con conflictos de interés y el cobro indebido a afiliados por productos que debían ser gratuitos. En algunos casos, se registraron pagos elevados por lentes fuera de cobertura.

En Santiago del Estero se confirmaron más de 600 casos de sobrefacturación con un perjuicio millonario, mientras que en Entre Ríos se detectaron recetas sin sustento médico y cientos de irregularidades similares. La investigación forma parte de un proceso más amplio que ya cuenta con al menos seis causas judiciales en curso.

Uno de los expedientes más avanzados se tramita en Rafaela, donde se solicitó la elevación a juicio de profesionales acusados de emitir prescripciones apócrifas. También se detectaron volúmenes de atención considerados incompatibles con la práctica médica habitual.
Desde el organismo indicaron que las auditorías se enmarcan en un proceso de revisión del sistema iniciado durante la gestión de Esteban Leguízamo, y que ya se implementaron controles más estrictos para prevenir nuevas irregularidades.

Fuente: Medios

