Un árbol le cayó encima y hoy pelea por volver a caminar: “Si hay un 1%, para mí es 100%”

Nicolás tiene 30 años y sufrió una grave lesión en la médula. No sabe si volverá a caminar, pero no pierde la esperanza.

Desde el 17 de marzo, la vida de Nicolás Jiménez Ghione, un joven de 30 años, cambió por completo. Aunque ya no corre riesgo de vida, su recuperación abre un escenario incierto: no sabe si volverá a caminar. Aun así, mantiene una convicción firme: “Si hay un 1% de posibilidades, para mí es el 100%”.

Nicolás, oriundo de Lanús, se encontraba en El Bolsón realizando prácticas para convertirse en guía de montaña, cuando sufrió un grave accidente en la zona del refugio Hielo Azul. Aquella jornada, marcada por la nieve, el grupo decidió trasladar la actividad al bosque. Fue allí donde ocurrió lo inesperado: una lenga de unos 20 metros se desplomó y lo impactó de lleno.

“El árbol tenía todo el espacio para caer, pero cayó justo donde estaba yo”, recuerda. A diferencia de otros casos, nunca perdió el conocimiento y pudo registrar cada momento. Sus compañeros lo asistieron de inmediato, inmovilizándolo para evitar daños mayores, y horas después fue evacuado en helicóptero.

Un cuadro crítico y una recuperación lenta

Tras el accidente, Nicolás sufrió múltiples lesiones: fracturas en la pelvis, costillas, escápula y columna. La más grave fue en la vértebra dorsal 8, que comprimió la médula espinal y provocó que hoy no tenga sensibilidad desde el abdomen hacia abajo.

Despertó una semana después, el 24 de marzo, en el hospital Ramón Carrillo de Bariloche, luego de permanecer en coma inducido. “Cuando mis padres llegaron, los médicos no sabían si iba a pasar la noche”, cuenta. Sin embargo, logró estabilizarse y comenzó una lenta recuperación.

El futuro es incierto. Un neurocirujano le advirtió que debía prepararse para usar silla de ruedas, aunque los estudios muestran que la médula no está cortada, lo que deja una puerta abierta a la recuperación.

“Puede que vuelva a caminar o no. Hasta que la médula no se desinflame, no se sabrá. Puede llevar de seis meses a un año”, explica.

Actualmente, Nicolás continúa internado en Bariloche y espera ser trasladado a Buenos Aires para iniciar un tratamiento especializado. No puede viajar en avión por riesgo de complicaciones pulmonares, por lo que el traslado deberá realizarse en ambulancia.

Una lucha con esperanza

Junto a su familia, lanzó una campaña para costear su rehabilitación en el Instituto Fleni, cuyo tratamiento inicial ronda los 115 millones de pesos por tres meses.

A pesar de todo, Nicolás mantiene el optimismo e incluso se permite el humor: “Me da hasta gracia pensar cómo cayó el árbol justo ahí”. También destaca el esfuerzo que le permitió sobrevivir: “Mis pulmones estaban muy comprometidos, pero día a día fui mejorando”.

Atleta desde hace más de una década, dedicado al running de montaña y calle, su sueño era convertirse en guía. Hoy no sabe cómo seguirá ese camino, pero no baja los brazos: “No sé si mi vida cambiará para siempre o si en unos años voy a poder volver. Ojalá que sí”.

Mientras tanto, su lucha continúa, con la esperanza intacta de recuperar, al menos en parte, la vida que tenía antes.

Fuente: Medios.

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