La sucesión de amenazas de tiroteos en escuelas de distintos puntos del país encendió la preocupación de familias, docentes y autoridades educativas. Frente a este escenario, el psicólogo Damián Suply advirtió sobre las consecuencias emocionales que estos episodios generan en niños y adolescentes y recomendó reforzar los espacios de contención y diálogo.

Durante una entrevista televisiva, el especialista señaló que la escalada de violencia no puede analizarse solo como hechos aislados, sino como parte de un contexto social más amplio. En ese sentido, sostuvo que muchas de las conductas que hoy aparecen en ámbitos escolares reflejan tensiones presentes en la sociedad y que se amplifican a través del entorno digital.
El temor de los padres creció especialmente tras episodios recientes, entre ellos un tiroteo ocurrido en una escuela de San Cristóbal, Santa Fe, donde murió un estudiante de 13 años. A partir de entonces, se multiplicaron amenazas en establecimientos educativos de distintas jurisdicciones, lo que derivó en investigaciones judiciales y altos niveles de ausentismo escolar.
Suply explicó que las redes sociales potencian la circulación de mensajes violentos, aceleran el efecto contagio y profundizan cuadros de ansiedad, aislamiento y angustia en adolescentes. También advirtió que los tiempos del mundo digital suelen superar la capacidad de respuesta de los adultos e instituciones.

Ante ese panorama, recomendó construir canales permanentes de comunicación dentro de las familias y las escuelas. Según indicó, no se trata únicamente de esperar una conversación puntual, sino de sostener una presencia activa y disponible para escuchar.
El especialista también planteó la necesidad de una respuesta comunitaria que involucre a padres, docentes, directivos y autoridades políticas, con estrategias coordinadas para prevenir situaciones de riesgo y acompañar a los estudiantes.
Entre las principales sugerencias, remarcó la importancia de hablar con los jóvenes sobre lo que consumen en redes sociales, compartir actividades familiares, validar emociones y pedir ayuda profesional cuando aparezcan señales de angustia o conductas preocupantes.

Para Suply, la clave pasa por fortalecer los vínculos y recuperar espacios de confianza que permitan detectar conflictos a tiempo y brindar contención en una etapa especialmente sensible del desarrollo.
Fuente: Medios

