El conflicto por la Ley de Financiamiento Universitario se mantiene como uno de los principales focos de tensión entre el Gobierno nacional y el sistema universitario. En Balcarce 50 reconocen que trabajan en una readecuación de los números para dar cumplimiento al fallo judicial que ordena su aplicación.
Según pudo saber medios, el oficialismo evalúa convocar nuevamente a rectores y autoridades universitarias a comienzos de mayo con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita destrabar la situación.

En distintos sectores del Gobierno señalan que en febrero hubo un principio de entendimiento atribuido al asesor presidencial Santiago Caputo, que contemplaba una recomposición salarial del 12,3% para docentes y no docentes. Sin embargo, ese acuerdo no avanzó por demoras en el tratamiento legislativo.

Desde el entorno del oficialismo también apuntan a diferencias internas en la gestión parlamentaria, aunque en la Cámara de Diputados rechazan esa versión y sostienen que las prioridades dependen de la Casa Rosada.
En paralelo, fuentes del Gobierno admiten que la situación fiscal condiciona cualquier avance. “Tenemos que acomodar los números para que funcione”, reconoció una voz oficial, al tiempo que se evalúan alternativas como renegociar aspectos de la norma o incluso avanzar por decreto.

Mientras tanto, el Ejecutivo mantiene una estrategia judicial para ganar tiempo a través de un recurso extraordinario presentado por la Procuración del Tesoro.
Del lado universitario, crece el malestar por la falta de actualización de los salarios y la ausencia de una proyección clara para 2026. Las autoridades del sector aseguran que no hubo un acuerdo formal en febrero y que solo existieron conversaciones preliminares.
En ese contexto, ya se analiza la convocatoria a una nueva movilización para los primeros días de mayo, en caso de que no haya avances concretos en la negociación.

El recuerdo de la marcha universitaria de 2024, una de las más masivas durante la gestión de Javier Milei, sigue presente tanto en el Gobierno como en el sector educativo, en un escenario donde la tensión aún no encuentra resolución.
Fuente: Medios

