El precio del asado en la Patagonia atraviesa una etapa de cambios que excede la suba o baja mensual de un producto de consumo masivo. En el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, los valores actuales reflejan transformaciones económicas, regulatorias y comerciales que impactan en todo el mercado cárnico argentino.
Según el último informe del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el kilo de asado con hueso promedió en marzo $15.990 en los comercios de la región. La cifra representó un aumento intermensual del 6,6% y consolidó una recuperación luego de la fuerte caída registrada durante la segunda mitad del año pasado.
El valor informado corresponde a un promedio estadístico y no siempre refleja el precio que encuentran los consumidores en góndolas y carnicerías. En distintas localidades del norte patagónico, el mismo corte puede superar los $25.000 por kilo.
La dispersión responde a factores logísticos, comerciales y de escala. Los relevamientos incluyen carnicerías barriales, supermercados y grandes cadenas, con estructuras de costos y estrategias de precios diferentes.
Durante marzo también se observaron diferencias entre provincias. En Santa Cruz, por ejemplo, el precio promedio del asado alcanzó los $16.990 por kilo, por encima del Alto Valle.
Cambió la relación entre cortes
Uno de los datos más relevantes del informe es la modificación en la estructura de precios dentro de la carne vacuna. Tradicionalmente, el asado se ubicaba entre los cortes más caros por su fuerte demanda social y cultural.
En la actualidad, en muchos casos se posiciona por debajo de la bola de lomo e incluso de la carne picada especial, llegando a valores similares a la picada común. El cambio refleja nuevas condiciones de oferta, consumo y competencia en el sector.
El efecto de la barrera sanitaria
El principal punto de inflexión se produjo el año pasado, cuando comenzó a avanzar la flexibilización de la barrera sanitaria que históricamente limitaba el ingreso de carne con hueso desde el norte del país hacia la Patagonia.
Hasta febrero de 2025, el precio del asado mostraba una escalada sostenida y rondaba los $20.000 promedio. Luego, ante la expectativa de una mayor oferta, el valor cayó hasta un piso cercano a los $12.990 en julio.
Desde entonces, los precios retomaron una tendencia alcista, aunque con incrementos más moderados que en otras regiones del país.
Patagonia y resto del país
Durante años, el sur argentino registró precios considerablemente más altos que el promedio nacional debido a restricciones sanitarias y mayores costos logísticos.
Esa brecha comenzó a reducirse y tuvo un punto clave en diciembre del año pasado, cuando los valores promedio se equipararon. Más tarde, durante el primer trimestre del año, el precio del asado al norte de la barrera sanitaria pasó a ubicarse por encima del registrado en la Patagonia.
Se trata de un cambio significativo para una región que históricamente pagaba más por la misma mercadería.
El análisis en dólares
Medido en moneda estadounidense, el precio del asado también mostró fuertes variaciones. En febrero alcanzó un récord de US$18,50 por kilo en la región.
En marzo, en cambio, el promedio cayó a US$11, impulsado tanto por la baja en pesos como por la evolución cambiaria.
El comportamiento confirma la sensibilidad del mercado cárnico frente a variables macroeconómicas como el tipo de cambio y el poder adquisitivo.
Qué pasa con el consumidor
Pese a la mejora relativa frente a otras regiones, para muchas familias patagónicas el asado continúa siendo un producto caro. La pérdida de ingresos y la dispersión de precios explican gran parte de esa percepción.
Al mismo tiempo, el nuevo posicionamiento frente a otros cortes podría modificar hábitos de compra y devolverle mayor protagonismo en la mesa familiar.
Un indicador económico
El precio del asado en el Alto Valle se convirtió en un indicador de procesos más amplios: integración de mercados, cambios regulatorios, inflación y competencia.
Los $15.990 de marzo resumen una transformación profunda: la Patagonia dejó de ser, en términos promedio, la región donde la carne vacuna siempre costaba más.
Fuente: Medios

