El tráfico marítimo comenzó a normalizarse en el estrecho de Ormuz luego del alto el fuego acordado entre Estados Unidos y Irán, en un movimiento que llevó algo de alivio a los mercados internacionales. La reapertura de esta vía estratégica permite retomar la circulación de petróleo y gas tras varios días de fuerte incertidumbre.
Según datos del sistema de monitoreo MarineTraffic, los primeros buques ya atravesaron la zona tras zarpar desde Bandar Abbas. Entre ellos se encuentran el NJ Earth, de bandera griega, y el Daytona Beach, registrado en Liberia, marcando el inicio de la reactivación del tránsito.
La interrupción había dejado cientos de embarcaciones varadas en el área. Entre ellas, 426 petroleros, además de decenas de buques de gas licuado y gas natural, lo que reflejaba la magnitud del impacto en el comercio energético global.

El acuerdo entre ambas potencias establece una tregua de dos semanas, tiempo en el que se habilitó el paso por el estrecho para facilitar negociaciones. Está previsto que las delegaciones mantengan un encuentro en Pakistán en los próximos días para intentar avanzar en una solución más duradera.
Sin embargo, el clima sigue siendo tenso. El presidente Donald Trump advirtió que no permitirá el enriquecimiento de uranio por parte de Irán y amenazó con imponer sanciones a países que colaboren militarmente con Teherán, lo que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
En la misma línea, el vicepresidente J. D. Vance calificó la tregua como “frágil” y dejó en claro que el equilibrio es inestable. Mientras tanto, el mundo sigue de cerca cada movimiento en una región donde cualquier chispa puede volver a desatar una crisis de escala global.
Fuente: Medios

