La startup Satellites on Fire fue creada por tres jóvenes argentinos cuando tenían 16 años, tras los devastadores incendios en Córdoba en 2020, que afectaron 340 mil hectáreas en la provincia y 90 mil en San Luis. La idea surgió de Franco Rodríguez Viau luego de que familiares y amigos perdieran sus hogares, y se sumaron Joaquín Chamo y Ulises López Pacholczak. Hoy, a sus 22 años, acaban de cerrar una ronda de inversión por 2,7 millones de dólares.

La plataforma combina información satelital cada cinco minutos, cámaras en torres y un modelo propio de inteligencia artificial que detecta focos de calor y incendios 35 minutos antes que el sistema de la NASA. Envía alertas en tiempo real por WhatsApp, correo electrónico o SMS a equipos de emergencia, empresas y gobiernos, facilitando una respuesta más rápida y efectiva.
En 2025, Rodríguez Viau indicó que el sistema ayudó en la contención de más de 600 incendios forestales. A diferencia de otros sistemas, Satellites on Fire integra tecnologías existentes sin necesidad de desplegar sus propios satélites o cámaras, lo que reduce costos y tiempos.

La startup cuenta actualmente con más de 55.000 usuarios bajo un modelo gratuito y uno premium, con presencia en 21 países y clientes que incluyen empresas forestales, agrícolas, energéticas, aseguradoras, proyectos de carbono y gobiernos. Entre sus usuarios figura el Parque Nacional Nahuel Huapi.
Con la nueva inversión, la empresa planea mejorar sus modelos de IA, desarrollar herramientas para medir el impacto ambiental, incluyendo emisiones de CO₂ evitadas, y expandirse al mercado estadounidense.

El prototipo inicial se desarrolló en cinco meses, conectándose en ese momento con satélites de la NASA. Hoy, además de integrar al menos diez satélites, su IA permite un monitoreo abierto y gratuito del territorio, con alertas en tiempo real para quienes usan el servicio pago.
El equipo se amplió con profesionales que trabajaron en la NASA, la Agencia Espacial Europea y autoridades de parques nacionales. También firmaron un acuerdo con el Consejo Nacional de Bomberos Voluntarios, que abarca 70 centrales en todo el país. Gracias a esta tecnología, se lograron reducir riesgos para los brigadistas, incluyendo cero tasa de mortalidad en un estado de México.

“Hoy se queman más del doble de hectáreas que hace 20 años y se espera que empeore un 14% para 2030. Este modelo de detección temprana está validado y se utiliza en Estados Unidos”, concluyeron los jóvenes.
Fuente: Medios

