La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) dará a conocer este miércoles la recaudación tributaria de marzo, un indicador que será seguido de cerca por el Gobierno nacional y las provincias, en medio de un escenario de caída de ingresos y crecientes demandas presupuestarias.
El antecedente inmediato refleja un panorama adverso. En febrero, la recaudación alcanzó los $16,2 billones, con una suba nominal cercana al 20%, pero una caída del 9% en términos reales, afectada principalmente por la desaceleración de la actividad económica.
Este deterioro impacta de forma directa en las finanzas provinciales, tanto por la reducción en los recursos coparticipables como en la recaudación propia. En consecuencia, varias jurisdicciones enfrentan dificultades para sostener el gasto público y atender reclamos salariales de trabajadores estatales, incluidos docentes y fuerzas de seguridad.
En este contexto, se multiplican los conflictos gremiales y las medidas de fuerza, mientras los gobiernos provinciales sostienen que las ofertas salariales representan el máximo margen posible frente a la restricción de recursos.
El escenario alcanza a distritos de distinto signo político, desde provincias gobernadas por la oposición hasta aquellas con vínculos más cercanos a la Casa Rosada. A su vez, los mandatarios advierten que los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) resultan insuficientes para compensar la caída de ingresos.
Pese a la tensión, las provincias mantienen abiertos los canales de diálogo con el Gobierno nacional, en busca de mecanismos de compensación que alivien sus cuentas. Sin embargo, el resultado de la recaudación de marzo podría influir en el tono de las negociaciones.
En paralelo, la administración de Javier Milei necesita sostener el respaldo de los gobernadores para avanzar con su agenda legislativa en el Congreso, lo que añade un componente político a la evolución de los recursos fiscales.
Fuente: Medios

