El Gobierno nacional oficializó un nuevo esquema tarifario para el servicio de gas natural por redes que comenzará a aplicarse desde el 1 de abril de 2026 en todo el país. La medida fue instrumentada a través de resoluciones del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), en base a lineamientos definidos por la Secretaría de Energía.
El nuevo sistema no establece porcentajes de aumento únicos, ya que el valor final de las facturas dependerá de múltiples factores, entre ellos la distribuidora, el nivel de consumo y las características de cada región.
La actualización se sustenta en el Precio Anual Uniforme (PAU), fijado por la Resolución 23/2026, que actúa como referencia para trasladar el costo del gas a los usuarios. Este valor también se utiliza para aplicar los descuentos correspondientes al régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), vigente para los hogares que reciben asistencia estatal.

Uno de los principales cambios es que las facturas deberán detallar de forma explícita el PAU y las bonificaciones aplicadas, con el objetivo de brindar mayor transparencia sobre la composición del costo del servicio.
En regiones como la Patagonia, donde el consumo de gas es más elevado por razones climáticas, el impacto del nuevo esquema estará determinado principalmente por el nivel de uso y los cuadros tarifarios específicos de cada empresa distribuidora. En estos casos, continúan vigentes regímenes diferenciales.
Además, las resoluciones establecen que las empresas deberán publicar los nuevos cuadros tarifarios en medios de circulación masiva durante al menos tres días y notificar a los subdistribuidores. También se fijan criterios para la aplicación de los cambios en períodos de facturación en curso.
De esta manera, el nuevo esquema introduce modificaciones tanto en los valores del servicio como en su forma de presentación, con lineamientos generales a nivel nacional pero efectos variables según cada usuario.
Fuente: Medios

