La provincia de Río Negro registró en 2025 una baja sostenida en los principales delitos, con caídas del 21,6% en robos, del 23,1% en hurtos y del 31,8% en homicidios dolosos. Los datos surgen del informe preliminar del Sistema Nacional de Información Criminal y ubican al distrito por debajo de la media nacional en indicadores clave de seguridad.
Los delitos contra la propiedad mostraron una reducción marcada. Los robos y hurtos —dos de los hechos que más impactan en la vida cotidiana— registraron caídas significativas, lo que no solo reduce el volumen total de delitos, sino que también mejora la percepción de seguridad en la población.
En paralelo, uno de los datos más relevantes fue la disminución de los homicidios dolosos. Con una baja del 31,8% y un total de 24 víctimas en todo el año, la provincia consolida una tendencia descendente en los hechos de mayor gravedad. En términos relativos, la tasa se ubicó en 3,3 homicidios cada 100.000 habitantes, por debajo del promedio nacional de 3,7.
Algo similar ocurre con los robos: con una tasa de 725 hechos cada 100.000 habitantes, Río Negro también se posiciona por debajo de la media nacional, que alcanza los 789 casos, reforzando su ubicación entre las jurisdicciones con mejores indicadores en seguridad.
Detrás de estos resultados hay una combinación de políticas públicas. En los últimos años se incrementó la inversión en recursos humanos, con mayor presencia policial en la vía pública, más móviles y mejor equipamiento.
A esto se suma la incorporación de tecnología, con la ampliación de sistemas de videovigilancia y la puesta en marcha de herramientas como el Sistema Integral de Prevención del Delito, junto con el uso de inteligencia artificial y la capacitación de operadores del servicio 911 RN Emergencias. Estas mejoras también impactaron en los tiempos de respuesta ante situaciones sospechosas.
Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia destacaron además un enfoque integral, con coordinación entre distintas áreas del Estado para abordar situaciones complejas, especialmente en zonas urbanas con mayor nivel de conflictividad.
No obstante, el informe también advierte sobre algunos desafíos. Se registró un aumento del 5,3% en lesiones dolosas, asociado a conflictos interpersonales, y un crecimiento de problemáticas vinculadas a la salud mental y a delitos en entornos digitales, una tendencia que se replica a nivel nacional.
En ese contexto, el balance muestra una reducción sostenida de los delitos más graves y visibles, junto con nuevos desafíos que obligan a reforzar las estrategias de prevención y respuesta, con mayor presencia, tecnología y anticipación.
Fuente: Medios

