Tras finalizar la intervención del tramo central de la Avenida Mosconi, entre las calles Linares y Gatica, la Municipalidad de Neuquén iniciará una nueva etapa del proyecto urbano. La obra conectará la avenida con los puentes carreteros que unen Neuquén y Cipolletti, uno de los accesos más transitados de la región.
Esta fase incluye la construcción de un viaducto con cruces en desnivel, una obra de gran complejidad técnica que tendrá un plazo estimado de ejecución de un año.
A pesar de la magnitud del proyecto, desde el Ejecutivo municipal aseguraron que el tránsito no se interrumpirá durante los trabajos. El objetivo es mantener siempre dos carriles habilitados por sentido y evitar cortes en los puentes carreteros al menos durante la mayor parte de la obra.
El secretario de Infraestructura de la Municipalidad de Neuquén, Alejandro Nicola, confirmó que el contrato con las empresas adjudicatarias estaba previsto firmarse el viernes pasado. “Y el trabajo comienza de inmediato”, expresó.

Sin embargo, aclaró que los primeros días estarán dedicados a tareas preparatorias, como la delimitación de zonas de obra y la instalación de medidas de seguridad, por lo que no habrá cortes de tránsito en el inicio de la semana.
“Los automovilistas que ingresen desde Cipolletti hacia Neuquén o en el sentido opuesto van a poder circular como siempre, con dos carriles habilitados y en una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora“, explicó el funcionario. También recordó que la baja velocidad ya se aplica habitualmente por los controles policiales en la zona del puente interprovincial.
Una obra con ingeniería compleja
Cada tramo de la transformación de la Avenida Mosconi presenta desafíos distintos. En esta zona en particular, la obra requerirá un trabajo de ingeniería más sofisticado, ya que el proyecto contempla un viaducto que permitirá el paso bajo nivel.
Además, la traza de la avenida se encuentra cerca de una estación transformadora, lo que obliga a construir ductos subterráneos para proteger las líneas eléctricas.
Otro factor clave es el volumen de tránsito. Por el puente carretero que conecta Cipolletti con Neuquén circulan alrededor de 60 mil vehículos por día, por lo que cualquier interrupción podría generar fuertes congestiones.
Por ese motivo, desde el municipio trabajan para garantizar la circulación permanente y planificar los desvíos con anticipación. “Lo mismo que ocurre en el tramo central, en el que se desvía el tránsito por las calles colectoras“, explicó Nicola.

El funcionario también señaló que no está previsto cerrar uno de los puentes para utilizar el otro en doble mano durante la mayor parte del proyecto. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de cambios más adelante.
“Puede ser que dentro de seis u ocho meses se requiera un desvío así para conectar el puente con el viaducto“, indicó. Y agregó: “En ese caso, vamos a buscar el mejor horario para hacer esas tareas, quizás cortando la circulación en uno de los puentes sólo en horario nocturno, cuando transitan muy pocos autos, porque esta obra también se va a hacer las 24 horas“.
Primeras semanas sin cambios visibles
En esta etapa inicial los automovilistas no verán modificaciones importantes en la circulación. No obstante, el municipio anticipó que en los próximos días se informarán en detalle los desvíos que se coordinarán con las empresas constructoras.
Aunque se trata de una de las zonas de mayor tránsito del área metropolitana, desde el municipio aseguran que trabajan “para no sumar un trastorno adicional”.

A diferencia de lo que ocurrió en el tramo central de la avenida, los avances de esta obra podrían tardar más en hacerse visibles. “En el caso del viaducto, va a haber mucho trabajo de elaboración de vigas que se hacen fuera de la obra y luego se trasladan para el montaje“, explicó Nicola.
Más seguridad y menos accidentes
Uno de los objetivos centrales del proyecto es mejorar la seguridad vial en el acceso a la ciudad. Con la construcción del viaducto se eliminarán los cruces a nivel que generaban conflictos de tránsito.
“Se van a eliminar los cruces a nivel que teníamos entre las personas que circulaban por la Mosconi y los querían cruzar la Avenida de sur a norte o viceversa“, detalló el secretario. Y agregó: “Antes incluso teníamos una calle de retome para volver a Neuquén por la misma avenida, que quedó inhabilitada porque se registraban muchos accidentes“.
Mientras tanto, el municipio trabajará en dos frentes de obra al mismo tiempo, ya que continuarán las tareas en el tramo central de la avenida.

“En esta zona no tenemos prácticamente frentistas, pero sí hay una estación de servicio que tiene que seguir funcionando, por lo que planificamos todos los desvíos para generar el menor impacto posible, las reuniones con los prestadores de servicios son permanentes”, explicó Nicola.
Una avenida pensada para transformar la ciudad
La transformación de la Avenida Mosconi busca mejorar la conectividad urbana. El objetivo es reducir en un 50% el tiempo de viaje entre los puentes carreteros y el aeropuerto.
El intendente Mariano Gaido aseguró que el proyecto también apunta a modernizar la infraestructura urbana de la capital neuquina, con avenidas amplias que impulsen el desarrollo económico.
Según adelantó, la obra podría generar un crecimiento edilicio en altura a lo largo de la avenida, además de integrar definitivamente las zonas del Alto y el Bajo de la ciudad.
“La avenida Mosconi se hizo en altura para resguardar al centro y la zona comercial de Neuquén de las crecidas del río. Con el tiempo llegaron las represas que controlaron las crecidas y esa avenida quedó como un dique”, explicó el jefe comunal.
Y concluyó: “Se termina el alto y el bajo“.
Además, el intendente propuso cambiar el nombre de la avenida, con la particularidad de que no podrá llevar el nombre de ningún político. La idea es que el sector privado y la comunidad participen en la elección, con el objetivo de generar una identidad propia para uno de los principales corredores urbanos de Neuquén.
Fuente: Medios.

