Momentos de tensión se vivieron en el barrio porteño de Parque Patricios cuando vecinos del complejo habitacional Estación Buenos Aires intentaron ingresar por la fuerza a la zona vallada del edificio tras detectar el inicio de trabajos con una retroexcavadora en el lugar del derrumbe del estacionamiento.

El episodio se produjo mientras los residentes, que llevan varios días sin poder regresar a sus viviendas, observaron la presencia de maquinaria pesada removiendo escombros en el sector afectado. La situación generó preocupación y derivó en enfrentamientos verbales con efectivos policiales que custodian el área.
Según relataron vecinos del lugar, la aparición de la excavadora se produjo sin comunicación previa ni una autorización visible, lo que generó sospechas y enojo entre los damnificados. “Empezaron a remover los escombros sin autorización y los vecinos creen que la empresa quiere borrar pruebas que los comprometen”, señaló uno de los residentes.
La tensión aumentó cuando un grupo de personas superó el vallado de seguridad para exigir explicaciones. Testigos indicaron que la policía no logró contener a todos los manifestantes, quienes reclamaban la presencia de la fiscal a cargo de la investigación.
El conflicto se produce a pocos metros del edificio cuyo estacionamiento colapsó días atrás, un hecho que afectó a más de 300 familias y provocó la destrucción de al menos 65 vehículos que se encontraban en la estructura al momento del derrumbe.
Algunos residentes sostienen que la fiscalía solo habría autorizado tareas de apuntalamiento del edificio para garantizar la estabilidad de la estructura, pero no la remoción de escombros ni el uso de maquinaria pesada. Por ese motivo, la presencia de la excavadora generó temor a que las vibraciones agravaran el riesgo estructural.
Ante la presión de los vecinos, los operadores de la maquinaria debieron detener momentáneamente los trabajos. Los habitantes del complejo reclaman que cualquier intervención se realice con supervisión judicial y con información clara sobre el estado del edificio.
Hasta el momento, ni las autoridades judiciales ni los responsables de las tareas de remoción brindaron explicaciones públicas sobre quién autorizó el ingreso de la maquinaria al lugar. Mientras tanto, el área continúa vallada y con custodia policial, y los vecinos siguen sin poder ingresar a sus departamentos para recuperar sus pertenencias.
Fuente: Medios

