Los mercados financieros internacionales atraviesan una jornada de alta volatilidad luego del inicio de operaciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel contra Irán durante el fin de semana. En ese contexto, los activos tradicionalmente considerados refugio muestran subas moderadas, mientras los inversores evalúan el impacto de la crisis geopolítica.
El oro alcanzó un máximo en cuatro semanas al cotizar en US$5.392,13 por onza, con un incremento cercano al 2% en las últimas 24 horas. Durante la sesión asiática, el metal llegó a tocar los US$5.419. La suba se vincula con la mayor demanda de cobertura ante la incertidumbre global y el riesgo de interrupciones en el suministro energético, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz.

La plata también opera en terreno positivo, con un avance de 1,48% hasta los US$95,20 por onza. Analistas atribuyen el movimiento tanto a la tensión geopolítica como a un déficit estructural de oferta física, que impulsa al metal hacia niveles cercanos a la referencia psicológica de los US$100.
En el mercado de criptomonedas, el Bitcoin muestra un comportamiento más volátil. Tras caer inicialmente hacia la zona de los US$63.000, el activo logró estabilizarse alrededor de los US$66.192, con una variación marginal positiva de 0,64% en las últimas horas.
Especialistas señalan que el bitcoin atraviesa una etapa de consolidación técnica, mientras el mercado define si actuará como reserva de valor en el actual escenario o si seguirá expuesto a movimientos de liquidación propios de activos de mayor riesgo.
La evolución de estos instrumentos se da en paralelo a fuertes oscilaciones en bolsas y materias primas, en un contexto de creciente incertidumbre internacional.
Fuente: Medios

