El Gobierno nacional mantuvo prácticamente en cero el envío de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a las provincias durante el primer bimestre del año, en línea con la estrategia de consolidación del equilibrio fiscal impulsada por el Ejecutivo.
De acuerdo con información oficial, al 22 de febrero no se registraron giros de ATN hacia las jurisdicciones provinciales. El dato adquiere relevancia en un contexto de negociación política por proyectos legislativos, como la reforma laboral, ya que en gestiones anteriores las transferencias discrecionales solían coincidir con acuerdos parlamentarios.
Un informe de ejecución presupuestaria elaborado por la consultora Politikón Chaco y analizado por medios señala que en enero se distribuyeron cerca de $7.000 millones entre dos provincias: Chubut recibió $4.000 millones y Corrientes $3.000 millones.

El fondo ATN, que funciona como mecanismo de asistencia financiera ante emergencias o desequilibrios fiscales, alcanzó en ese período un total de $92.071 millones, con una ejecución del 7,6%, cifra inferior al 9,2% registrado en enero de 2025.
La política de distribución de estos recursos se mantuvo selectiva durante el último ejercicio. En 2025 el Gobierno giró a las provincias $207.500 millones, equivalente al 21,9% del fondo total disponible, y retuvo aproximadamente $740.536 millones, según datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales y la Oficina de Presupuesto del Congreso.
El reparto mostró una mayor concentración en distritos alineados políticamente con la Casa Rosada, entre ellos Tucumán, que recibió $35.000 millones tras el acercamiento del gobernador local al oficialismo, y otras provincias como Misiones, Entre Ríos y Salta, con transferencias de $19.000 millones cada una.

En el extremo opuesto, jurisdicciones opositoras como La Rioja, Formosa y Tierra del Fuego no recibieron fondos, mientras que a Provincia de Buenos Aires se le transfirieron $10.000 millones destinados exclusivamente a atender la emergencia por inundaciones en Bahía Blanca.
La Casa Rosada sostiene que la contención del gasto discrecional contribuye al objetivo de mantener el superávit fiscal, aunque la baja ejecución del fondo ATN ha reavivado el debate político sobre el rol de la asistencia financiera federal y la relación entre Nación y provincias.
Fuente: Medios

