La actividad aerocomercial comenzará a sufrir restricciones debido a la medida de fuerza dispuesta por Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), que implementará un cronograma de paros escalonados en los aeropuertos del país.
El conflicto surge tras el fracaso de las negociaciones paritarias con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) y el vencimiento de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo.

La modalidad de la protesta contempla interrupciones de tres horas en franjas horarias específicas, con el objetivo de afectar la programación de despegues en todas las terminales aéreas del país, mientras el gremio sostiene que se trata de una “acción sindical legítima”.
Cronograma de paros
- Jueves 26 de febrero: de 15:00 a 18:00 – afectación total de la aviación.
- Viernes 27 de febrero: de 19:00 a 22:00 – afectación total.
- Sábado 28 de febrero: de 13:00 a 16:00 – solo aviación general y no regular.
- Domingo 1 de marzo: de 09:00 a 12:00 – vuelos comerciales nacionales.
- Lunes 2 de marzo: de 05:00 a 08:00 – afectación total.

Durante los periodos de paro, los controladores no recibirán ni transmitirán planes de vuelo, lo que provocará demoras y reprogramaciones que podrían extenderse más allá de las horas de cese de actividades.
Las excepciones incluyen vuelos en emergencia, servicios sanitarios, misiones humanitarias, aeronaves de Estado y operaciones de búsqueda y salvamento. Además, las aeronaves que ya se encuentren en vuelo podrán completar su aterrizaje sin alteraciones.
El reclamo sindical se centra en el supuesto incumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo y en la recomposición salarial. Aunque en agosto del año pasado se acordó un aumento escalonado del 15%, el gremio sostiene que la aceleración inflacionaria deterioró el poder adquisitivo.

Al tratarse de una empresa estatal, la política salarial de Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) también depende de lineamientos del sector público nacional, lo que complejiza la negociación.
Los servicios de navegación aérea son considerados esenciales, por lo que las medidas de fuerza deben ser comunicadas con antelación y no pueden afectar más del 45% de la operatividad programada.
Mientras las partes no retomen el diálogo, el conflicto podría seguir afectando la normalidad de los vuelos y obligar a los pasajeros a monitorear el estado de sus itinerarios a través de los canales oficiales de las aerolíneas.
Fuente: Medios

