Una seguidilla de suicidios enciende las alarmas de la salud mental en San Patricio del Chañar

Cuatro jóvenes murieron entre diciembre y febrero. Desde el hospital local advierten sobre el crecimiento de las crisis de salud mental y llaman a reforzar la prevención y el acompañamiento comunitario.

San Patricio del Chañar vive días de fuerte impacto social. En menos de tres meses, una seguidilla de suicidios sacudió a la comunidad y puso en primer plano una problemática silenciosa que preocupa tanto a vecinos como a profesionales de la salud: el aumento de las crisis de salud mental y la necesidad de fortalecer los dispositivos de contención ante situaciones límite.

Un caso ocurrió en diciembre, otro en enero y dos más durante un mismo fin de semana de febrero. En una localidad donde todos se conocen, las cifras dejan de ser estadísticas y adquieren rostro propio. Las víctimas —jóvenes de entre 23 y 30 años— formaban parte activa de la vida cotidiana: una trabajadora de una escuela, un operario petrolero, un entrenador deportivo y otro vecino reconocido en el pueblo.

Verónica García, trabajadora social del área, explicó que el fenómeno responde a múltiples factores: consumo problemático de sustancias, situaciones de violencia, crecimiento acelerado de la población y dificultades para proyectar un futuro. “La incidencia aumentó y responde a causas multicausales”, sostuvo, al remarcar que no existe un único detonante sino un entramado social complejo.

En la misma línea, la trabajadora social Eugenia Blanco señaló que la demanda de atención psicológica viene en aumento y advirtió que incluso personas que estaban en tratamiento atravesaron crisis profundas. “El acompañamiento tiene que ser continuo y comunitario”, subrayó.

El análisis trasciende el ámbito sanitario. Referentes locales advierten que el pueblo cambió de manera vertiginosa en los últimos años. El crecimiento demográfico, la migración interna y las transformaciones sociales generaron nuevas oportunidades, pero también tensiones e incertidumbre.

Históricamente vinculada a la producción frutícola, la localidad se transformó con el impulso del desarrollo de Vaca Muerta. Ese proceso de expansión económica trajo empleo y movimiento, aunque también impactó en las dinámicas sociales y en el debilitamiento de redes comunitarias tradicionales.

Entre los jóvenes aparece con frecuencia la sensación de falta de horizonte. Muchos deben emigrar a la capital provincial para estudiar, afrontando costos elevados y dificultades económicas que profundizan la incertidumbre sobre el futuro.

La psicóloga Yanina Minetti insistió en no minimizar las señales de sufrimiento emocional. “Cuando alguien expresa ideas de dañarse, es fundamental intervenir y consultar con profesionales. Hay que animarse a preguntar y hablar”, explicó.

El psicólogo Danilo Rojas detalló que el hospital cuenta con distintos dispositivos de prevención y acompañamiento. Todos los lunes funciona un consultorio a demanda, sin turno previo, además de espacios grupales terapéuticos y actividades comunitarias.

No obstante, desde el área aclararon que el servicio de Salud Mental no dispone de guardia activa permanente. Ante situaciones urgentes, las personas deben acudir a la guardia general del hospital, donde se activa el protocolo correspondiente.

Espacios de atención disponibles

El Servicio de Salud Mental mantiene abiertos distintos dispositivos comunitarios:

  • Lunes: atención a demanda, de 9 a 13.
  • Martes: huerta terapéutica, 8:30.
  • Miércoles: grupo terapéutico para consumos problemáticos, 13:30 en el SUM del hospital.
  • Jueves: espacio terapéutico para familiares, 13:30 en el SUM del hospital.

Los profesionales remarcan que pedir ayuda es un paso clave y que la intervención temprana puede salvar vidas. También convocan a la comunidad a involucrarse, escuchar y acompañar, entendiendo que la salud mental es una responsabilidad colectiva.

Fuente: Medios

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