Durante la sesión que trató el proyecto de reforma laboral en la Cámara de Diputados de la Nación, la diputada por La Neuquinidad, Karina Maureira, expresó su respaldo a una actualización del sistema laboral, aunque dejó claro que no acompañará iniciativas que impliquen un retroceso en los derechos adquiridos por los trabajadores.
En su intervención en la Cámara, donde fue una de las últimas oradoras, dedicó un tramo central de su discurso a cuestionar la derogación del estatuto del periodista contemplada en la reforma. Visiblemente conmovida, sostuvo: “Estamos de acuerdo en buscar la modernización, pero debemos preguntarnos de qué manera. Hay aspectos que hemos estudiado durante mucho tiempo y sabemos cuáles podemos acompañar y cuáles no”.
La legisladora señaló que los procesos de transformación económica no solo modifican los esquemas productivos, sino también la forma en que se organiza el empleo y se proyecta a futuro. En esa línea, afirmó que el trabajo formal constituye “la base de la estabilidad social”.
Entre sus reparos mencionó el denominado “banco de horas”, al considerar que podría resultar inaplicable en determinadas actividades, como el comercio o el periodismo. Sobre este último sector, subrayó su vínculo personal: “Es mi vocación, mi piel, más allá de la política”.
También cuestionó el título 14 del proyecto, que —según explicó— recorta competencias provinciales en materia de convenios colectivos. Recordó que en Neuquén existen al menos 17 convenios laborales y advirtió que, de aprobarse ese artículo, las futuras negociaciones quedarían centralizadas en Nación. “Imaginen el conflicto laboral que podría generarse en la provincia. Hay que ser muy prudentes”, planteó.
En relación con el título 15, referido a la libertad sindical, reflexionó: “¿Cuánto miedo le tenemos a los sindicatos?”. Y agregó que si bien las organizaciones deben estar reguladas, también es necesario respetar plenamente los derechos y obligaciones vigentes. “Desde nuestro bloque sostenemos que la modernización es necesaria, pero nunca a costa de resignar derechos”, remarcó.
Uno de los momentos más sensibles de su exposición estuvo ligado al capítulo 26, que impacta sobre la ley 12.1908, el estatuto del periodista. Maureira defendió su valor histórico y jurídico, al sostener que trasciende lo contractual y está ligado al ejercicio de la libertad de expresión y al derecho de la ciudadanía a recibir información.
“No es un privilegio corporativo, sino una herramienta institucional que garantiza independencia frente a presiones económicas o políticas. La libertad de expresión no es solo un derecho individual del periodista, es un derecho colectivo de la sociedad”, afirmó.
Conmovida, pidió a sus colegas dejar de lado diferencias partidarias y rechazar ese apartado del proyecto. “Les pido que no acompañemos el capítulo 26”, expresó. Y cerró reafirmando su compromiso con Neuquén: aseguró que continuará defendiendo a la provincia y acompañando aquello que considere beneficioso para su desarrollo.
Fuente: Medios

