Entre diciembre y febrero se registraron cuatro suicidios en San Patricio del Chañar, una localidad que atraviesa un proceso de crecimiento acelerado en los últimos años. Los fallecidos tenían entre 23 y 30 años y eran vecinos conocidos en distintos ámbitos de la comunidad.
Los hechos ocurrieron en diferentes momentos: uno en diciembre, otro en enero y dos durante un mismo fin de semana de febrero. Las personas involucradas trabajaban en sectores diversos, entre ellos el ámbito educativo y la actividad petrolera.
La situación generó preocupación en la comunidad y motivó análisis desde distintos sectores. Referentes locales señalaron que el desarrollo asociado a Vaca Muerta transformó la dinámica social del municipio, con migraciones internas, expansión urbana y cambios en la estructura productiva.
En el plano sanitario, se indicó que el hospital de la localidad no cuenta con guardia permanente en salud mental, lo que limita la respuesta ante emergencias fuera del horario habitual de atención.
Abordaje desde el área social y sanitaria
La Casa de Atención y Acompañamiento Comunitario (CAAC), dependiente de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina, atiende aproximadamente a 230 personas por mes. Desde ese espacio explicaron que no puede establecerse una relación directa y generalizada entre suicidio y consumos problemáticos, aunque reconocen que en muchos casos el sufrimiento psíquico y las adicciones pueden coexistir.
Profesionales locales advirtieron que el grupo etario de entre 20 y 30 años presenta situaciones de vulnerabilidad asociadas a expectativas laborales, dificultades para acceder a vivienda y alto costo de vida.
También señalaron que el trabajo con el área de Salud Mental es permanente, aunque remarcaron la ausencia de dispositivos como centros de día. En algunos casos se articulan derivaciones con organizaciones comunitarias dedicadas al abordaje de adicciones.
Convocatoria institucional
Ante la situación, se convocó a una reunión en el Concejo Deliberante para abordar la problemática de manera integral. El objetivo es coordinar acciones entre instituciones educativas, equipos de salud, organizaciones religiosas y autoridades municipales.
Además, se programaron actividades de sensibilización abiertas a la comunidad, con participación de especialistas externos.
Desde los equipos profesionales remarcaron la importancia de la detección temprana de señales de alerta y de promover la consulta oportuna. Señalaron que la prevención requiere intervención coordinada y participación comunitaria.
Hablemos de suicidio
Hablar abiertamente con alguien sobre la posibilidad de que esté pensando en quitarse la vida no incrementa el riesgo de que lo haga. Por el contrario, abrir ese diálogo puede convertirse en una instancia clave para acompañar y brindar apoyo a quien atraviesa una situación de profundo malestar.
En la provincia de Neuquén funciona la línea gratuita y confidencial “Salud Mental Te Escucha” (299 535 8191), disponible las 24 horas, donde profesionales ofrecen orientación y contención. También es posible solicitar ayuda en centros de salud, hospitales, espacios comunitarios, escuelas y clubes.
El suicidio no suele ser un hecho repentino. Existen señales de alerta que pueden indicar que una persona necesita acompañamiento:
- Aislamiento o retraimiento social.
- Pérdida de interés o desmotivación marcada.
- Expresiones de desesperanza o pensamientos negativos persistentes.
- Tristeza constante.
- Sensaciones de soledad, debilidad o fracaso.
- Alteraciones en el sueño o en la alimentación.
Ante cualquiera de estas señales, escuchar sin juzgar y promover la búsqueda de ayuda profesional puede marcar una diferencia.
Fuente: Medios

