El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) quedó este lunes sin su máxima autoridad tras la renuncia de Marco Lavagna, una decisión que se conoció de manera oficial y que genera expectativa dentro y fuera del organismo, especialmente por el momento en el que se produce.
La salida del director ocurre a pocos días de que se difundan los primeros datos de inflación calculados con la metodología actualizada, un cambio técnico relevante que comenzará a regir desde este mes. Al mismo tiempo, la dimisión se da en un contexto de conflicto interno, marcado por el congelamiento salarial que viene generando malestar entre los trabajadores del instituto.
Lavagna había asumido al frente del Indec el 30 de diciembre de 2019 y durante su gestión se sostuvo el proceso de normalización y transparencia de las estadísticas públicas, luego del período de intervención que afectó la credibilidad del organismo en años anteriores.

Su alejamiento coincide con la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), que incorpora modificaciones clave. Entre ellas, la adopción de la clasificación Coicop 2018, que amplía a 13 las divisiones de relevamiento, sumando la categoría de “Seguros y servicios financieros”, y la utilización de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-18 para reflejar patrones de consumo más actualizados.
La noticia generó preocupación en el ámbito gremial. Desde ATE Indec, su delegado Raúl Llaneza expresó: “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a 8 días de la salida del IPC con la nueva ponderación”. En ese sentido, el sindicato volvió a reclamar un “Indec independiente del poder político”, en medio de un escenario que abre interrogantes sobre la continuidad institucional y técnica del organismo.
Fuente: Medios

