La ciudad de Miramar permanece en estado de alerta tras la denuncia de una adolescente que aseguró haber sido violada en una zona de playas, cuando caminaba junto a un amigo a la salida de un boliche. El hecho ocurrió en la intersección de la Costanera y calle 33, donde ambos jóvenes fueron sorprendidos por un hombre armado con un cuchillo. Según el relato de la víctima, el agresor la atacó sexualmente, obligó al otro adolescente a desvestirse y les robó el celular antes de escapar.

Tras el episodio, los menores lograron huir y dar aviso a la policía, siendo luego atendidos en el hospital local. Desde entonces, la investigación avanza con hermetismo y la principal expectativa está puesta en el análisis de las cámaras de seguridad, que podrían aportar datos clave para dar con el sospechoso.
El caso, a cargo del fiscal Rodolfo Moure, mantiene en vilo a la comunidad. Vecinos y turistas expresan temor ante la posibilidad de nuevos ataques y evitan circular de noche por la zona. Mientras tanto, las autoridades reconocen que el rango de búsqueda es amplio y que los resultados de las pericias podrían conocerse en los próximos días.
En paralelo, la ciudad intenta recuperar su ritmo habitual y la zona de boliches busca atraer nuevamente al público, aunque la sensación predominante sigue siendo la incertidumbre.
Fuente: Medios

