Más de 8.000 vuelos fueron cancelados en Estados Unidos debido a una intensa tormenta invernal que avanza sobre gran parte del país y amenaza con colapsar el transporte aéreo, las rutas y el suministro eléctrico. El fenómeno mantiene bajo alerta a cerca de 140 millones de personas, desde el suroeste hasta el noreste del territorio.

Según el Servicio Meteorológico Nacional, se esperan nevadas generalizadas y una severa tormenta de hielo desde el este de Texas hasta Carolina del Norte, con impactos que podrían ser comparables a los de un huracán. En algunas regiones, las acumulaciones de nieve podrían alcanzar los 30 centímetros.

De acuerdo con el sitio FlightAware, más de 3.400 vuelos fueron cancelados o demorados el sábado, mientras que otros 5.000 previstos para el domingo corrieron la misma suerte. Varios aeropuertos del sur y del centro del país se vieron afectados por lluvia helada, aguanieve y nieve.

Ante el avance del temporal, gobernadores de más de una docena de estados declararon emergencias o recomendaron a la población permanecer en sus hogares. Las compañías eléctricas se preparan para posibles cortes, ya que el peso del hielo sobre árboles y tendidos aumenta el riesgo de colapsos.

El frío extremo también genera preocupación: en el centro-norte del país se registraron sensaciones térmicas de hasta –40 °C, con riesgo de congelación en pocos minutos. En paralelo, el gobierno federal activó equipos de emergencia y proporcionó alimentos, mantas y generadores para responder ante eventuales evacuaciones.
Las consecuencias se extendieron a la vida cotidiana, con suspensión de clases, cancelación de eventos públicos y actividades religiosas trasladadas a formato virtual, mientras las autoridades advirtieron que la recuperación total podría demorar varios días una vez que pase la tormenta.
Fuente: Medios

