Río Negro será una de las provincias que deberá afrontar en 2026 vencimientos de deuda en moneda extranjera, en un escenario nacional marcado por fuertes exigencias financieras para los gobiernos subnacionales. Según estimaciones privadas, el conjunto de las provincias tendrá que pagar este año cerca de US$ 2.500 millones en compromisos externos.
Dentro de ese panorama, Río Negro aparece entre las jurisdicciones con menor nivel de endeudamiento en dólares, con un stock de US$ 82.165.789. Sin embargo, esos vencimientos deberán afrontarse en un contexto complejo, atravesado por la caída de la coparticipación federal y mayores restricciones sobre los recursos disponibles.
Los pagos provinciales implican la necesidad de adquirir divisas antes de cada vencimiento, ya sea a través del Banco Central o en el mercado cambiario, lo que genera presión adicional sobre las reservas nacionales y el tipo de cambio, en un momento en el que el país busca recomponer su posición externa bajo el monitoreo del FMI.
El primer test del año se dará en Tierra del Fuego, que esta semana deberá afrontar pagos por casi US$ 6 millones en medio de un delicado cuadro financiero. A lo largo del primer trimestre, distintas provincias deberán cubrir vencimientos por unos US$ 750 millones, mientras que enero y febrero concentrarán pagos relevantes en distritos como Chubut, Neuquén, Córdoba y Entre Ríos.
Durante todo 2026, el ranking de mayores obligaciones en dólares está encabezado por la provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Neuquén y Chubut. En ese esquema, Río Negro mantiene una posición relativamente más ordenada, aunque no exenta de tensiones.
Especialistas en finanzas provinciales advierten que el acceso de las provincias a divisas, ya sea mediante acuerdos directos con el Banco Central o a través del mercado, tendrá impacto macroeconómico. Al mismo tiempo, algunas jurisdicciones evalúan volver al mercado internacional de deuda, una opción que por ahora aparece condicionada al nivel del riesgo país y a la evolución de las variables económicas nacionales.

