Las clínicas privadas de Río Negro atraviesan una situación de creciente preocupación por los atrasos en los pagos del PAMI, una demora que ya comienza a impactar de manera directa en la atención de los afiliados. Según advirtieron desde la Federación de Clínicas de la provincia, el problema se refleja principalmente en consultas con especialistas, prácticas ambulatorias y estudios por imágenes, donde las esperas ya superan el mes.
El gerente de la Clínica Juan XXIII de General Roca, Andrés Sabalette, confirmó que existen pagos pendientes desde noviembre correspondientes a prestaciones ambulatorias. En declaraciones radiales, explicó que, si bien hubo compromisos informales de regularización, aún no hay certezas sobre cuándo se concretarán los desembolsos.
“Tenemos más de un mes de atraso en los pagos. Se habló de cancelar vencimientos de mediados de diciembre durante esta semana, pero hasta ahora no hay confirmaciones”, señaló Sabalette, quien además forma parte de la conducción de la Federación de Clínicas de Río Negro.
El directivo aclaró que el reclamo no es exclusivo de la provincia. Las 27 clínicas de la Patagonia afectadas mantienen diálogo directo con las autoridades nacionales de PAMI, ya que la problemática se replica en distintos puntos del país. Sin embargo, remarcó que, pese a los contactos permanentes, no hubo respuestas concretas por parte del organismo.
“Como prestadores sostenemos una estructura, personal, insumos y servicios, pero dependemos absolutamente del pago de la entidad financiadora. La morosidad tiene un límite y estamos cerca de alcanzarlo”, advirtió Sabalette, al tiempo que remarcó la fragilidad financiera que genera la situación.
Por el momento, no existe una definición institucional para suspender o restringir prestaciones, aunque el gerente reconoció que algunos prestadores individuales ya comenzaron a aplicar limitaciones por una “imposibilidad fáctica” de seguir absorbiendo los costos. A pesar de este escenario, los afiliados continúan recibiendo atención, aunque con demoras crecientes que reflejan la tensión que atraviesa el sistema.
Desde la Federación insisten en la necesidad de una respuesta urgente para evitar que el conflicto derive en un impacto mayor sobre la atención médica de miles de jubilados y pensionados en la provincia.
Fuente: Medios.

