La cantidad de neuquinos que cruzan la frontera hacia Chile se redujo de forma significativa en los últimos meses. Aunque todavía hay viajeros que se trasladan al país vecino, el principal cambio es que ya no lo hacen para realizar tours de compras, sino por motivos turísticos o familiares. La razón es económica: los precios entre ambos países se igualaron y, en algunos casos, Argentina pasó a ser más competitiva.
La situación se refleja con claridad en los pasos internacionales que conectan Neuquén con Chile. Hace un año, los trámites fronterizos podían demandar al menos cuatro horas de espera. Hoy, en cambio, el cruce se completa en unos 15 minutos. Desde las postas aduaneras explican que, antes de la apertura, se forman filas de vehículos de unos 500 metros, ya que muchos optan por llegar temprano. Muy lejos quedaron las filas de hasta cuatro kilómetros que se registraban en Pino Hachado durante el auge de los viajes de compras.
Si bien el intercambio entre argentinos y chilenos se mantiene y continúa el flujo de turistas y visitas familiares, la caída en la afluencia se explica por la disminución casi total de los viajes motivados exclusivamente por el consumo. Productos que antes podían conseguirse hasta un 30% más baratos —o incluso a la mitad de precio— en Chile, hoy muestran valores muy similares en ambos lados de la cordillera.
“Chile tiene los mismos precios de siempre, pero en Argentina bajaron”, coinciden quienes comparan valores de distintos rubros. En el caso de los electrodomésticos, las rebajas en el mercado local alcanzaron hasta el 50%, lo que terminó de achicar la brecha. Lo mismo ocurre con la indumentaria y el calzado: si bien aún aparecen algunas promociones, ya no es habitual encontrar diferencias que justifiquen el viaje.
Un viajero que recorrió centros comerciales de Temuco explicó que “las zapatillas de primeras marcas costaban unos 10 mil pesos menos que en Argentina”, pero aclaró que hoy los precios están prácticamente empatados y que la ventaja del mercado local es la posibilidad de pagar en cuotas. Con este escenario, el gasto en combustible, alojamiento y comidas dejó de compensarse con el supuesto ahorro en compras.
En los pasos fronterizos se percibe el cambio de perfil: hay menos vehículos cargados con electrodomésticos o grandes bultos, y más viajeros livianos, enfocados en el turismo o en visitas personales.
La tendencia a la baja podría acentuarse aún más a partir del 15 de enero, cuando entre en vigencia una medida del gobierno nacional que apunta a reducir el precio de productos tecnológicos en el mercado interno.
Desde esa fecha, se eliminarán por completo los aranceles de importación para teléfonos celulares, televisores y otros electrodomésticos, que pasarán de tributar entre 19% y 10% a tener una carga del 0%. También se reducirán impuestos para artículos ensamblados en Tierra del Fuego. Con este esquema, se estima que el precio de los celulares quedará prácticamente equiparado con el de Chile.
El Decreto 333/2025 pone fin a un sistema que durante años encareció los smartphones en Argentina. En mayo de 2025, el arancel ya había bajado del 16% al 8% como parte de un proceso gradual, y ahora se completa con su eliminación total.
Aunque todavía resta ver cuánto de esa baja se trasladará al precio final, el impacto podría sentirse desde el primer trimestre del año. Según especialistas, el objetivo del Gobierno es fomentar la competencia, impulsar el consumo —que aún no logra recuperarse—, reducir el contrabando y aumentar la recaudación a través de importaciones formalizadas. En ese contexto, los viajes de compras a Chile parecen perder definitivamente el atractivo que tuvieron durante años.
Fuente: Medios

