Tras meses de aislamiento absoluto, el régimen venezolano habilitó este domingo el ingreso de familiares al penal El Rodeo I, donde se encuentra detenido el gendarme argentino Nahuel Gallo, en el marco de la liberación gradual de presos políticos que se registra luego de la caída de Nicolás Maduro.
Según medios, la medida representa un cambio significativo en el régimen de detención, ya que desde hace meses no se autorizaban visitas ni contactos directos con los internos. Entre los familiares que aguardan novedades se encuentra la suegra de Gallo, quien permanecía en las inmediaciones del penal a la espera de información oficial sobre el estado del oficial argentino.

Gallo permanece detenido de manera ilegal desde diciembre de 2024, bajo un régimen de aislamiento total. Durante más de un año no tuvo contacto alguno con su familia, no pudo realizar llamadas, enviar mensajes ni recibir visitas. Además, se encuentra alojado en el sector denominado Servicio Especial de Máxima Seguridad (CESMAS), con condiciones de encierro especialmente estrictas.
La situación del gendarme genera una fuerte preocupación en su entorno. Su madre, Griselda Heredia del Valle, describió el impacto emocional de la incertidumbre y calificó la detención como injusta. “Es muy duro el día a día y tratamos de proteger su integridad porque no sabemos qué puede pasar”, expresó en declaraciones periodísticas, al tiempo que relató testimonios alarmantes de exdetenidos sobre las condiciones en El Rodeo I.

Hasta el momento, las autoridades venezolanas no difundieron listas oficiales de próximas excarcelaciones. Según el mecanismo habitual, los familiares son notificados apenas minutos antes de una liberación, y los detenidos son dejados en puntos determinados fuera del centro de detención, lo que mantiene la incertidumbre sobre el futuro inmediato de Gallo.
Fuente: Medios

