En pleno inicio de la quincena central de enero, la diferencia de precios entre las playas argentinas y las del sur de Brasil volvió a instalarse como uno de los principales temas de conversación entre los veraneantes. En ese contexto, un informe elaborado por la cuenta especializada Recorrida Gastronómica puso el foco en los valores actuales de consumo en Florianópolis, revelando cifras que, en algunos productos puntuales, compiten e incluso resultan más convenientes que las de los paradores locales.
El relevamiento confirma un cambio clave en los hábitos de consumo: la digitalización casi total de los pagos en las playas brasileñas, donde el sistema PIX se impuso ampliamente y desplazó al uso de efectivo y tarjetas tradicionales.

Cuánto cuesta comer en la playa en Florianópolis
Según el informe, los precios de algunos de los consumos más habituales en las playas del estado de Santa Catarina, expresados en pesos argentinos, son los siguientes:
- Choclo: $2.700
- Queijo coalho: $3.270
- Helado: $2.700
- Brigadeiro: $4.100
- Açaí: $6.800
- Caipirinha: $8.200
Estos valores reflejan una oferta variada que, para muchos turistas argentinos, resulta competitiva en relación con los precios registrados en destinos locales.
La comparación que encendió el debate
La discusión se intensificó durante la última semana, luego de que usuarios en redes sociales cuestionaran los precios de la Costa Atlántica argentina. Mientras que en Florianópolis un helado ronda los $2.700, en playas argentinas se difundieron precios de hasta 7 euros (alrededor de $8.000) por productos similares de marcas internacionales.
Esta brecha alimenta la percepción de que vacacionar en Brasil puede resultar igual o incluso más accesible, al menos en ciertos rubros vinculados al consumo diario en la playa.
PIX y apps financieras, claves para ahorrar
Para quienes deciden cruzar la frontera, especialistas recomiendan utilizar aplicaciones financieras que permitan pagar mediante PIX, incluso desde cuentas en pesos previamente convertidos. Esta modalidad permite acceder a un mejor tipo de cambio, evitar comisiones por uso de tarjetas de crédito en el exterior y operar de manera rápida y segura.
En un escenario de alta movilidad turística y sensibilidad al precio, la comparación entre destinos vuelve a ser determinante al momento de elegir dónde y cómo vacacionar.
Fuente: Medios.

