Prevención y alerta: la estrategia de Río Negro frente a incendios en la cordillera

La provincia recordó que no hay fuego permitido en ningún terreno y pidió denunciar inmediatamente cualquier foco o columna de humo.

El riesgo de incendios forestales en la cordillera patagónica alcanza niveles extremos y cualquier descuido podría derivar en una tragedia. Ante este escenario, el gobernador Alberto Weretilneck lanzó una advertencia contundente mientras el Ministerio de Seguridad convocaba una reunión estratégica en Bariloche para coordinar acciones que eviten que las llamas se multipliquen o crucen los límites provinciales.

El diagnóstico es alarmante: temperaturas elevadas, suelo seco y vegetación altamente inflamable, combinados con viento fuerte, convierten a la región andina en un entorno explosivo. En estas condiciones, un descuido mínimo puede generar incendios imposibles de controlar, por lo que el mensaje del gobierno fue claro y directo: “la única salida es que el fuego no empiece”.

Con los incendios ya activos en la zona de Epuyén, a pocos kilómetros de El Bolsón, la provincia recibe colaboración del Servicio Provincial de Lucha contra Incendios Forestales (Splif), demostrando que el fuego no respeta fronteras ni jurisdicciones. Desde el gobierno provincial se enfatizó: no hay fuego permitido, ni siquiera en terrenos privados, ya sea por costumbre, recreación o falsa sensación de control. Cuando se desata, el fuego pone en peligro viviendas, barrios, turistas, productores y brigadistas.

Despliegue y prevención: la estrategia clave

El gobierno rionegrino reforzó un importante despliegue de recursos: aviones hidrantes, helicópteros y personal especializado trabajan en alerta permanente. Sin embargo, los medios disponibles no siempre alcanzan cuando hay viento o múltiples focos simultáneos, por lo que la prevención se convierte en una necesidad urgente.

En la reunión realizada en Bariloche, se ajustaron las tareas de prevención y control, con foco en:

  • Evitar que el fuego cruce fronteras
  • Detectar riesgos antes de que se conviertan en emergencias
  • Reforzar la presencia territorial en zonas sensibles

El objetivo no es apagar incendios activos, sino impedir que nazcan. La estrategia también incluyó una advertencia sobre la responsabilidad humana, ya que la mayoría de los incendios se originan por negligencia o imprudencia de vecinos o visitantes. Por eso, la consigna es absoluta: prohibición de hacer fuego al aire libre, sin excepciones ni excusas.

Denunciar, cada minuto cuenta

El gobierno recordó la importancia de reportar de inmediato cualquier columna de humo o comportamiento sospechoso a través de los canales oficiales. Saturar líneas con llamados innecesarios o difundir información por redes sociales puede retrasar la respuesta crítica cuando el incendio ya comenzó

El gobernador Weretilneck resumió la gravedad de la situación: “La única forma de evitar una tragedia es que el fuego no empiece”.

El ministro de Seguridad Daniel Jara encabezó una reunión para extremar los controles en Bariloche y El Bolsón

Explicó además que las condiciones climáticas son extremadamente peligrosas: “Estamos con temperaturas muy altas, sin humedad en el suelo ni en el aire. Cualquier descuido puede terminar en desastre”.

Finalmente, Weretilneck subrayó: “El fuego no puede existir: ni por intencionalidad, ni por negligencia, ni por descuido. Si alguien prende fuego a propósito o incumple la prohibición, debe ser denunciado de inmediato”.

Fuente: Medios.

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